El repertorio de celebraciones entre Manuel Panaro y Nicolás Barros Schelotto sigue sumando variantes: después de que el extremo y el volante de Gimnasia sorprendieran con el festejo lanzando dardos, ante Banfield hubo una nueva alternativa.
Luego del gol de Manu, los amigos se reunieron frente a la cámara para su nueva coreografía: Nico cebó un mate imaginario y se lo cedió a Panaro, quien lo tomó mirando al lente antes de regresar al centro del campo.
La cuenta oficial de Gimnasia, atenta a esta nueva performance de los dos goleadores del equipo en el Florencio Sola, apuró la publicación con un mensaje simpático. “¿Un matecito?”. Los hinchas celebraron de vuelta, así, un grito que valió oro.
Un nuevo golazo de Nico
No hay otra manera. Si hace goles, son golazos. Nicolás Barros Schelotto mostró una vez más su cualidades técnicas y marcó un verdadero golazo para ampliar la ventaja de Gimnasia ante Banfield en el Sur. Un gol de esos que quedan grabados en la memoria, como el que convirtió ante Racing y como el que le marcó a Aldosivi.
El volante fue a mostrarse al vértice del área grande, recibió en soledad y, ante la salida de su marcador, amagó con su pie izquierdo hasta que decidió impactar. No buscó centro, no intentó conectar con Castro que la pedía en el punto penal, ni mucho menos pensó en Panaro que entraba por detrás de todos. No. Buscó el ángulo derecho del arquero y allí la colocó.
Con poco recorrido en su pie izquierdo, sacó un remate preciso y con mucho efecto, inatajable para Sanguinetti. Un gol de esos que se ven pocos y que sorprenden, que impactan. Así como el olímpico ante la Academia y el tiro libre ante el Tiburón. En su 16º aparición en la Primera del Lobo, convirtió su tercer golazo y continúa dando que hablar.


