La reunión que se desarrolló en la Asociación del Fútbol Argentino y que derivó en la confirmación de que no habrá fútbol este fin de semana por el lockout patronal impulsado por los propios dirigentes tuvo a Carlos Anacleto como uno de los protagonistas inesperados. El titular de Gimnasia puso sobre la mesa un proyecto que podría tratarse formalmente en el próximo Comité Ejecutivo.
En medio de las conversaciones sobre la coyuntura de los clubes, las tensiones políticas entre el Gobierno nacional y la casa madre del fútbol argentino, e incluso la organización de la Finalissima ante España, el debate sobre las SAD volvió a escena. Fue entonces cuando Anacleto pidió la palabra.

El dirigente fue claro: rechazó de manera determinante el modelo de Sociedades Anónimas Deportivas tal como está planteado, pero propuso una alternativa que bautizó como el “sistema argentino”. La iniciativa contempla un esquema mixto de ingreso de capitales privados, aunque con una condición innegociable: que los socios mantengan el control mayoritario y el poder soberano dentro de cada institución.

Según explicó, los inversores privados deberán firmar contratos claros y detallados, donde se especifiquen derechos y obligaciones. Esos acuerdos no modificarán la estructura política actual de los clubes: el poder seguirá siendo federativo y político de los socios. Es decir, una empresa no podrá apropiarse de una plaza ni intervenir en el sistema de votación que elige autoridades.
Tras escuchar la exposición, Claudio “Chiqui” Tapia se mostró permeable a debatir la propuesta en el corto plazo. Sin definiciones inmediatas, pero con la puerta abierta a la discusión, el presidente de Gimnasia ya trabaja en la presentación formal de su proyecto, con la intención de que el ingreso de capitales privados surja como una decisión impulsada por los propios clubes y no por presión de la política nacional, como ocurrió en otros intentos.

