Muchos no saben que a Néstor Ortigoza en su casa le dicen Jony, porque su madre le quiso poner Jonathan pero el registro le negó el deseo por entender que el nombre era inglés. Era el año 1984 y la guerra de Malvinas estaba a flor de piel. “Entonces le pongo Néstor” dijo mamá Mirta y le volvieron a retrucar “¿le va a poner nombre de grande ?” a lo que respondió “Sí, porque mi hijo va a ser un grande”.
Vaya si estuvo en lo cierto Mirta Sotelo en aquella acalorada charla en el registro de las personas donde fue anotado este ídolo de multitudes nacido en San Antonio de Padua y que, consultado por una periodista de IP sobre su continuidad destapó la primicia: “Arranque el nuevo año sabiendo que para mi va a ser el último año. Me siento bien pero ya quiero ir cerrando esta etapa. Quiero retirarme jugando y bien” dijo el volante de 36 años campeón de la Libertadores con San Lorenzo y agregó que “el cuerpo no responde de la misma manera, es cuestión de ser consciente de cuando decir basta. Retirarse uno y no que el fútbol lo retire”.
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Más allá de sus declaraciones lo que quedará claro por siempre es que “Jony” Ortigoza es, fue y será uno de los mejores pateadores de penales de la historia del fútbol argentino donde ejecutó 52 y acertó 47. Una bestialidad del experimentado mediocampista de 36 años que tendrá 37 en diciembre cuando le diga adiós al fútbol, aunque anticipó que no se alejará del fútbol: “Voy a ser entrenador, ya lo tengo decidido”.
Antes de llegar a San Lorenzo es que empezó la historia del eximió pateador. El primero lo pateó con la camiseta de Argentinos en 2007 y recién estuvo cerca de fallar en su ejecución 11 cuando Islas (Tigre) le atajo el tiro, pero fue ejecutado nuevamente por un alevoso adelantamiento y el nacionalizado siguió su racha goleadora. En 2011 metió su 18avo penal consecutivo pero el primero con la camiseta de Paraguay enfrentando a Venezuela.
Ya en San Lorenzo marcó su primero (el 19 del historial) a Estudiantes y fallaría en su remate 21, cuando el arquero de Godoy Cruz le adivinó la intención. De ahí en más vendrían dos inolvidables, el primero en la tanda de penales con Gremio de la Libertadores 2014 y el siguiente en la final que coronó a San Lorenzo por primera y única vez en su historia frente a Nacional.
La racha positiva se cortó en momentos especiales. Su penal 35 dio en el travesaño frente a Huracán (1a1) en 2016 y volvió a fallar frente al clásico rival (lo tapó Marcos Díaz) pero igual fue victoria 2 a 1. Su penal 41 fue el primero que se animó a picar y fue frente a Central equipo con el que sería campeón de la Copa Argentina más adelante. En su despedida de San Lorenzo tuvo la chance de marcar en el final del, partido pero le erró al arco como nunca había hecho. Un momento muy especial que terminó con una merecida ovación.
Ya en 2017 marcó en su penal 43 el único que pateó en su breve paso por Olimpia, Ya en Central en el 2018 de la Copa Argetnina (y con 10 en la espalda) hizo los 6 que ejecutó – también lo hizo frente a Gimnasia en la final- . En su etapa final en Estudiantes de Rìo Cuarto anotó en el 50 y sumó su último en la definición frente a Platense por el ascenso a Primera que se le negó este año.
Ortigoza dejará el fútbol habiendo conseguido un título con Argentinos (Clausura 2010), otro en Emiratos con el Emirates Club de la Primera División en 2012, el Torneo Inicial con San Lorenzo en 2013, la Libertadores con el cuervo en 2014 y también la Supercopa Argentina en 2015 para coronar con la Copa Argentina en 2018 con Rosario Central. Jugó el mundial de Sudáfrica 2010 y las Copas América de Argentina 2011 y Chile 2015 nacionalizado por Paraguay.



