De Madrid 2018 a Liniers 2026. Es cierto que no pueden compararse literalmente las situaciones. Una final de la Libertadores con peso histórico, un Boca-River inédito, el Bernabéu como testigo inesperado de aquella vez que llevó a Marcelo Gallardo a su máxima gloria. Pero en definitiva, el fútbol en algún momento muestra la otra cara de la moneda, siempre da la chance de un pequeño desquite y esto es lo que parece darse hoy: ahora fue Guillermo Barros Schelotto el que, con el triunfo e su Vélez ante el Millo, terminó con el ciclo Gallardo. El jueves, ante Banfield, dirigirá su último partido.
Después de aquella final de la Libertadores, fue Guillermo el que de regreso al país decidió no seguir en Boca. Se le vencía el contrato, no es que renunció ni lo echaron, pero en definitiva, fue el peso de esa final la que terminó por generar su salida del Xeneize. Ahora, puede suceder al revés. La sexta fecha del torneo argentino, las tres derrotas al hilo del Millo en el torneo pero sobre todo, la racha de diez derrotas en los últimos 15 partidos, dejaron casi nocaut aquella estatua del Muñeco. Y luego de una tarde de reuniones, él mismo confirmó su salida.
Así comunicó Gallardo su salida
Gallardo no había querido hablar en conferencia post derrota con Vélez pero dio señales de que su ciclo estaba acabado. Una situación totalmente inesperada hace un tiempo, pero que ni siquiera el DT con mayor gloria en River pudo resistir. Porque esto viene de arrastre, de un 2025 también muy malo, con mercados súper poderosos y sin resultados. Decepcionante.
A River no le viene alcanzando con la fortuna que gastó en los cuatro mercados de pases de Gallardo, en los que gastó ¡más de 100 millones de dólares en 20 refuerzos! Tampoco, con la renovación del plantel, que incluyó a varios héroes de Madrid, como Nacho Fernández, Enzo Pérez, Milton Casco y Pity Martínez, quienes se fueron a fin de año.
Ni siquiera fueron suficientes los manotazos tácticos que dio el entrenador. No le encuentra la vuelta. Si llegó hasta acá, con ese dinero gastado y estos números imposibles de sostener, fue porque Gallardo es el dueño de la estatua. De lo contrario, hace rato que su segunda etapa habría terminado. Y finalmente, dirá adiós el jueves.
Guillermo, entonces, terminó por darle el golpe de gracia al ciclo del Muñeco. Sin el peso de aquella final del 2018, pero sí con el impacto de darle el golpe de nocaut al DT más ganador de la historia de River.

