Santiago del Estero se prepara para convertirse en una verdadera caldera. A la tensión propia de una final se le sumará un factor que puede tener incidencia durante los 90 minutos: el calor será extremo y, al momento del comienzo del partido, la temperatura rondará los 38 grados.
Para Estudiantes, el desafío será todavía mayor por el desgaste acumulado. El equipo de Alexander Medina viene afrontando una seguidilla exigente de partidos, con competencia internacional incluida, y llega a esta definición después de varios encuentros de alta intensidad.

Del otro lado estará Rosario Central, que también llega con una temporada cargada, aunque con algo menos de partidos en las últimas semanas. Esa diferencia de descanso puede ser otro de los elementos a tener en cuenta en una final que promete ser física desde el primer minuto.
El calor, entonces, será un protagonista silencioso pero inevitable. 38 grados, una final y dos equipos que quieren una estrella: en Santiago del Estero, además de jugar contra el rival, habrá que jugar contra el termómetro.
EL pronostico en Santiago del Estero



