En una entrevista en el programa F12, Marcos Rojo sorprendió al reconocer que existió una chance concreta de regresar a Estudiantes, algo que durante meses fue un rumor fuerte en el mundo albirrojo. El defensor no esquivó el tema y dio detalles de cómo se gestó la posibilidad.
“La posibilidad de volver a Estudiantes fue cierta, estuvimos hablando”, confesó el central, dejando en claro que hubo contactos reales. Incluso, contó que el interés fue lo suficientemente serio como para avanzar en conversaciones más profundas.

En ese sentido, Rojo reveló que decidió manejar la situación de manera directa: “Por eso fui a hablar cara a cara con Gustavo”, explicó, en referencia a la charla que mantuvo para definir su futuro. Sin embargo, pese a ese acercamiento, las negociaciones no llegaron a buen puerto.
Finalmente, el defensor aclaró por qué no se concretó su regreso: “Al final no se terminó dando”, sostuvo sin rodeos.
Así, Rojo puso fin a una de las novelas recientes del mercado, confirmando que el regreso al Pincha estuvo cerca, pero quedó en el camino, mientras él sigue firme en su presente.
Una dura sanción
Si hay algo que caracteriza a Marcos Rojo desde hace un tiempo es su necesidad por destacar por motivos extrafutbolísticos. Aún siendo titular y considerado por Gustavo Costas en Racing, el defensor central no deja de hacer de las suyas y esta vez sobrepasó un límite. Porque no solo agredió a un rival, sino que se la agarró con el juez principal, Sebastián Zunino.
Primero fue el manotazo al hombre de River y luego el insulto al árbitro, por lo que el Tribunal de Disciplina definió una sanción de cuatro fechas para el ex Estudiantes, amparándose en el artículo 186° del reglamento de Transgresiones y Penas, que marca una “suspensión de uno a cuatro partidos al jugador que proteste los fallos del árbitro o se dirija en términos descomedidos o con ademán airado hacia la persona del árbitro y sean de menor gravedad que los previstos en el artículo 185º”.

