El empate sin goles entre Estudiantes y Flamengo, por la ida de las semifinales de la Copa Libertadores, dejó un episodio repudiable una vez finalizado el encuentro. Algunos integrantes de la parcialidad visitante realizaron graves gestos dirigidos a los hinchas del Pincha, en una situación que excedió los límites de la rivalidad futbolística.
El hecho ocurrió cuando el árbitro marcó el final y los simpatizantes albirrojos comenzaron a desconcentrar el estadio. Mientras tanto, los brasileños ubicados en la tribuna 115 debían permanecer en su sector hasta que se completara la salida del público local.

La situación resulta especialmente contradictoria con la campaña “El Respeto es Titular”, impulsada por CONMEBOL para combatir la violencia y la discriminación en el fútbol sudamericano. Un mensaje que pierde fuerza cuando este tipo de comportamientos se producen en las propias tribunas de su principal competencia.
Los gestos de los hinchas de Flamengo que generaron indignación
Las imágenes registradas al finalizar el encuentro muestran a un joven hincha de Flamengo realizando un gesto amenazante, pasando su mano por el cuello, dirigido hacia los simpatizantes de Estudiantes. En una segunda grabación, otra persona con capucha blanca repite la misma acción, en una provocación que supera los límites.
La pasión y las cargadas forman parte del fútbol, pero no todo es folclore. Lo ocurrido vuelve a poner en discusión la necesidad de que las campañas de respeto y tolerancia cero frente a la violencia se traduzcan en acciones concretas, con sanciones justas y criterios uniformes. Porque si CONMEBOL pretende erradicar estas conductas, debe medir con la misma vara a todos los clubes, sin distinciones ni privilegios.


