La situación de Jacob Murillo mantiene en vilo a la dirigencia de Estudiantes, ya que el mediocampista ecuatoriano no pudo jugar ante Independiente por no estar habilitado, y todo indica que para el domingo tendrá el mismo problema.
Sucede que desde Sud América de Uruguay denegaron el envío del TMS para que pueda jugar, y por eso hace ya dos semanas desde Estudiantes resolvieron enviar los papeles correspondientes del caso a la FIFA para que intervenga.
Desde el club uruguayo afirman que nunca se firmó la rescisión del vínculo con el futbolista, mientras que Delfín de Ecuador va detrás de esa postura diciendo que son los que tienen la prioridad por la opción de compra que tenían.
Cabe recordar que el conflicto se inició hace algunas semanas, ya que al llegar a Estudiantes el futbolista lo hizo en aparente libertad de acción, pero desde entonces Sud América reclama que en realidad sigue siendo el dueño del pase.
Desde la representación del jugador y desde Estudiantes señalan que efectuaron la negociación con todos los papeles en regla. Desde el club charrúa, en tanto, desconocen la misma y afirman que el jugador tiene contrato hasta mediados de 2019.


