Juan Sebastián Verón siempre se anima a soñar en grande para cada desafío que se propone. El hoy presidente de Estudiantes de La Plata llevó a la institución a otro nivel, levantando una gran cantidad de trofeos como futbolista, remodelando el Jorge Luis Hirschi como un espacio de vanguardia y ahora con más vueltas olímpicas como dirigente.
Lo cierto es que la Brujita pretende más para el Pincha, con varios objetivos por delante, pero en lo estrictamente futbolístico con el deseo de tener año a año un equipo muy competitivo, que pueda estar a la altura en la Copa Libertadores de América, con el anhelo presente de poder ganar el quinto título de la historia roja y blanca.
El nombre apuntado para dar ese salto de jerarquía es el de Joaquín Correa, en una operación que asoma muy compleja por la coyuntura económica del contrato que rubricó el delantero con el Botafogo de Brasil hasta diciembre de 2027. En Río de Janeiro, el atacante dio sus primeros pasos a mediados del 2025, previo a la disputa del Mundial de Clubes.

En una de las tantas entrevistas que dio estos últimos días, el mandatario del León aseguró que sueña con la vuelta del Tucu al club. “Entendiendo la situación de Joaquín (Correa) y viendo que va a hacer está claro que nos vendría bien, no depende de nosotros. Yo hablo bastante con él. No le pongo plazos”, aseguró Verón.
Sin embargo, las ganas no alcanzan y hay que hablar de dinero. El Fogão le puso una cláusula de salida de 40 millones de euros para el club argentino que pretenda los servicios del atacante. Para entidades europeas la misma asciende a 30 millones; en tanto que para economías emergentes como Estados Unidos y Asia la misma se eleva a 50 millones.
En estos números la negociación es imposible para cualquier club argentino, por lo que dependen mucho las ganas de Correa de regresar a Estudiantes, que nunca se ha expresado públicamente hablando de una posible vuelta, quizás tratando de no generar falsas ilusiones en el corazón de los hinchas.
Poco fuego para Correa en Brasil
Los números para Correa en este 2026 jugando en Brasil no son tan positivos, a sus 31 años el punta marcó dos goles y sumó cuatro asistencias sobre 16 partidos disputados. Además, acumuló tres amarillas y solamente estuvo en cancha durante 582 minutos. Su último juego fue el pasado 27 de mayo ante Caracas por Copa Sudamericana en una victoria 3-1 donde se encontró con la red y tuvo dos asistencias.
Desde su llegada al fútbol brasileño, el Tucu disputó 41 encuentros y convirtió tan solo cuatro conquistas, por lo que los dueños del Botafogo no están del todo conformes y no ven con malos ojos negociarlo, pero claro, en la cifra planteada inicialmente parece imposible. Será tiempo de armarse de paciencia, en un mercado que promete ser eterno.


