El regreso de Fernando Muslera a la selección uruguaya no fue uno más. Después de casi cuatro años afuera, el arquero volvió a ponerse el buzo celeste y la Asociación Uruguaya de Fútbol lo presentó como lo que es: un símbolo. Video emotivo, imágenes de toda su carrera y una elección musical que pegó directo al corazón con “Volvé a tu casa cuando quieras” de No Te Va Gustar.
La vuelta del arquero no es casual ni decorativa. Muslera es uno de los jugadores más importantes de la historia reciente de Uruguay: suma 133 partidos con la Celeste, lo que lo ubica entre los futbolistas con más presencias, y fue parte de cuatro Mundiales (2010, 2014, 2018 y 2022). Además, si finalmente entra en la lista para 2026, podría convertirse en el primer uruguayo en disputar cinco Copas del Mundo, un dato que explica por qué su regreso genera tanto impacto.

Una vuelta que es histórica
En lo inmediato, su vuelta tiene objetivos concretos. El arquero se sumó a la gira por Europa del equipo que dirige Marcelo Bielsa y será parte de los amistosos ante Inglaterra y Argelia. Dos partidos que no son uno más: funcionarán como prueba final para definir la lista definitiva.
Muslera no jugaba en la selección desde junio de 2022, y su regreso también rompe el escenario que había en el arco, donde aparecían opciones más jóvenes. Su experiencia vuelve a meterse en la discusión fuerte, no solo desde lo futbolístico sino también desde el liderazgo en un grupo en transición.

El contexto también potencia la historia. Uruguay se prepara para un Mundial donde conviven referentes históricos con una nueva generación, y en ese mix, la presencia de Muslera puede ser clave. Nadie suma tantos años de vestuario, de partidos pesados y de momentos límite.
Mientras tanto, el impacto ya se siente afuera: redes explotadas, mensajes de bienvenida y una sensación generalizada de que hay regresos que no se discuten. Porque más allá del tiempo, hay jugadores que siempre tienen la puerta abierta de su casa. Y Muslera, para la Celeste, es uno de ellos.

