El Mundial de Clubes sigue regalando sorpresas y grandes partidos. Ayer en horas de la noche el Grupo A cerró con dos partidazos. Inter Miami y Palmeiras empataron 2-2 y se aseguraron un lugar en Octavos de Final, mientras que Porto y Al-Ahly sellaron un increíble 4-4 pero se despidieron de la competencia.
El equipo de Lionel Messi ganaba 2-0 y parecía camino a jugar con Botafogo, pero se quedó sin piernas en el final y Palmeiras se lo empató. Durante 75 minutos el conjunto de la MLS dominó sin mayores inconvenientes a uno de los equipos más fuertes de Sudamérica, gracias a los goles de Tadeo Allende y Luis Suárez.
Sin embargo todo cambió en los minutos finales y los de verde llegaron al 2-2 con goles de Paulinho y Mauricio. Así el equipo del 10 fue 2° y no 1° de zona, por lo que deberá jugar ante el PSG en Octavos de Final. Así Lionel Messi enfrentará a su ex club, ese del que se fue silbado meses después de ganar el Mundial enfrentando a Francia en la Final, que sin él y sin Mbappé viene de ganar su primera Champions League.
Por su parte el otro cruce confirmado de Octavos de Final será un duelo de brasileños. Con el empate Palmeiras se aseguró ser líder de zona y así le tocará enfrentarse con Botafogo, vigente campeón de la Copa Libertadores. De este modo Brasil se asegura al menos un representante en Cuartos de Final.
La bronca de Lionel Messi tras el empate
Una vez finalizado el partido, y con el segundo puesto de la zona confirmado, Lionel Messi fue visto visiblemente enojado al dejar el campo de juego. El capitán del Inter Miami tenía bien claro que era importante ganar la zona para evitar al campeón de la Champions League y se fue muy caliente por cómo se les escapó en el final.
Las cámaras de DAZN lo captaron con un gesto adusto al enfilar hacia el túnel que conduce a los vestuarios, aunque eso no impidió un intercambio amistoso con un ex crack brasileño como Djalmiha, con quien se dio un gran abrazo. Y además, le dejó su camiseta.
“No me imagino una cancha de NBA con agujeros”
“A mí me importa el estado del terreno de juego y lo digo hoy que ganamos. Esto dista mucho de los estados del terreno de juego de Europa. El balón bota como si fuera un conejo”, acusó Luis Enrique, DT del equipo parisino en conferencia de prensa, luego de la victoria 2-0 sobre Seattle Sounders que les dio el primer puesto del Grupo B.
“Es un problema para jugar al nivel que tú quieres. Y creo que esta es una de las cosas que FIFA tiene que tener en cuenta, no solo el estado del terreno de los estadios sino el de los campos de entrenamiento si queremos la mejor competición del mundo. No me imagino una cancha de la NBA con agujeros”, expresó sin pelos en la lengua.


