No son días fáciles los que vinieron después de la muerte de Diego Maradona, cientos de historias, miles de reclamos y millones en danza se acumulan en medio del dolor que genera en el corazón del pueblo una pérdida irreparable. Quien habló sobre el pasado de Maradona fue uno de los hombres por el Sevilla para seguir los pasos de Pelusa si que él supiera: un espía llamado Charlie M.
Dicho personaje habló en una entrevista para el medio español vozpópuli y dio detalles de aquel tumultuoso año de Maradona junto a Bilardo en Sevilla. Por entonces, el de Fiorito tenía 32 años y llegaba tras forjar su leyenda en Nápoles, una leyenda que nunca se manchó pese a que aquellos últimos días fueron tumultuosos para un Diego que ya tenida su vida relacionada con los excesos, la cocaína y la Camorra.
En medio de aquel infierno fue que Maradona llegó a Sevilla y allí en donde aparece la figura del espía que contó como era la casa de Diego: “Esa casa no tenía salida, eso era lo bueno que tenía. Era un chalet y solo tenía una salida. Entonces pusimos un coche ahí y nos íbamos turnando. Contamos 18 o 20 italianos, argentinos entrando y saliendo. El informe era que el notas (Maradona) no iba a entrenar. Se metía allí a las seis de la mañana”
El espía contó que el Sevilla “apretó a Diego y le mostró el material que tenía: ‘Mira, tenemos esto, esto y esto. Tú no has ido a entrenar por esto, por esto y por esto’. Quería cobrar el año entero, pero no fue necesario sacar la mierda. Fue suficiente con hacerle ver el tiempo que le quedaba y que no llevaba una vida propia de un futbolista de alto nivel. Sus representantes lo entendieron y llegaron a un acuerdo”
Charlie no olvida al entorno que rodeaba al astro: “Aquí en Nervión era íntimo amigo de uno de un asador argentino. Tenía como 15 italianos, el Marco Franchi que era su representante y diez o doce gilipollas detrás. Maradona era tonto porque era buena gente, pero es que tenía una cantidad de gorrones detrás”.
Maradona llegó a Sevilla en septiembre de 1992 y los problemas con la dirigencia florecieron junto a la llegada del 93´ luego de que Diego viaje para jugar con la Selección sin permiso del club. El vínculo se rompió luego del conflicto con Bilardo: Diego se había infiltrado en el entretiempo para encarar la segunda etapa frente al Burgos, pero el Narigón lo sacó de la cancha a los 9 del segundo tiempo generando una furiosa reacción de Diego. Fue su último partido con el Sevilla. Semanas después se vino a Argentina


