Lucas Licht ya no volverá a Gimnasia. No por lo menos como jugador de fútbol. Ayer jugó sus últimos minutos con la camiseta del club que se puso de chico y que adoptó como sus colores, los que defendió dentro y fuera de la cancha y de los cuales se enamoró.
Las palabras del capitán, ayer después del empate ante Patronato, pusieron claridad a una serie de interrogantes que en la última semana se instalaron y finalmente su etapa como jugador en el Lobo está terminada. ¿Era lo que quería? No.
Vital y en condiciones, el Bochi se probó en cada partido que Néstor Gorosito le dio la chance de sumar minutos en los últimos meses, y a poco de finalizar su vínculo en el club, decidió darle continuidad a su carrera deportiva. Se lo manifestó a la dirigencia y al cuerpo técnico.
Pero fue justamente el propio entrenador de Gimnasia el que le dijo que no iba a ser tenido en cuenta, aunque si quería quedarse podía hacerlo, pero que iba a ser muy difícil que pudiera sumar minutos. Ayer, Lucas Licht jugó los últimos 14´ con la camiseta Tripera.
De buen diálogo con la dirigencia, el Bochi entendió que no le renovarían y por eso después del partido ante Patronato salió a anunciar que seguirá jugando al fútbol, pero que no será en el club del cual es hincha. Se mostró dolido, pero siempre habló con respeto de decisiones de terceros.
Justamente, en la dirigencia de Gimnasia su continuidad fue analizada, pero entendían que habían honrado su pedido de poder jugar un año más con este que pasó, ya que ese pedido lo hizo el año pasado post reanudación del fútbol argentino por la pandemia del Coronavirus. Ahora el defensor decidió jugar otro año más, pero esta vez los dirigentes no estaban convencidos.
Lucas Licht y Gimnasia forjaron una relación que rompió varios records y que se fue fortaleciendo con el paso de los años. La última función, la que tanto deseó el defensor deberá ser en el club, ya que no podrá retirarse con la camiseta que tanto ama.


