Son varios los años que Pablo Lugüercio en Estudiantes, y por ende son varios los jugadores que tuvo a su lado. En diálogo con Tiempo de Fútbol, hizo un repaso de sus ideales a la hora de compartir plantel, y además reconoció qué es lo que quiere seguir una vez que cuelgue los botines.
A la hora de elegir un jugador del plantel, el Payaso no dudó: “Para jugar a ahora ya, el Tanque. Lo conozco mucho, y hoy somos la pareja de metegol imbatible. Es una persona que quiero mucho y hemos vivido muchas cosas juntos, damelo porque quiero ganar. Los dos hacíamos muchos goles en inferiores, nos complementábamos bien. Él siempre fue goleador, un día lo vi patear desde el córner, nunca vi a nadie”.
Con varios años en el lomo en el club, eligió a los jugadores que podría en su equipo: “Con Mariano (Andújar) tengo buena relación. El Chavo, Angeleri me gusta de central pero es tan lindo que lo pongo en cualquier lado (risas). Damonte de cinco, a Braña y a Verón los puedo meter también. El Tanque, Sosa, el Chelo Carrusca, Diego Colotto también. Me estaba olvidando del Chino, sino me saca”.
“He tenido la suerte de tener gente muy buena que aprecio hasta el día de hoy. Me sacan una sonrisa antes de saludarlo, eso es lo que más agradezco al fútbol, por la educación que pude tener que en otro lado me hubiese sido muy difícil”, concluyó.
EN DICIEMBRE, EL RETIRO
La noticia no es nueva, él mismo había reconocido que con el correr de los partidos iba a ver cómo iba a continuar su carrera. Sin querer estar en el banco de suplentes después del retiro, piensa en seguir ligado al deporte que tanto le dio.
“De técnico no me veo, y soy sincero con eso. El otro día hable con el Chino y le preguntaba cosas que me llaman la atención. Me sorprendí, y no estoy ni cerca de hacer lo que hace un entrenador, no me veo con esa función”, dijo Lugüercio.
Reconoció que ya arrancó a “estudiar coaching deportivo, quiero ver si puedo generar y empezar la carrera de psicología deportiva. Estar vinculado en el fútbol, que me dio tanto y siento realmente que puedo aportar”.
Cerrando el tema tiró: “Me veo hasta diciembre, es lo que me está pasando, lo vengo sintiendo. Ya no hay más para dar, más allá de disfrutar y vivirlo desde otro lugar, no voy solamente al resultado. Siento que no hay mucho más, es un poco desde lo cotidiano ya me cuesta bastante llego muy cansado. No acompañar a los nenes a veces me hace replantearme esto”.




