Es tan cierto que el gol de Maravilla Martínez que abrió la final entre Estudiantes y Racing fue gracias a una definición impecable como que el #9 tuvo facilidades para llegar a zona de gatillo. Una concatenación de errores del Pincha derivaron precisamente en el 0-1 en un partido cerradísimo.
Porque el balonazo al área no llegó a ser despejado por Leandro González Pirez. Tanto es así que el intento del defensor por bloquear el pase largo acabó siendo contraproducente, ya que el delantero de Racing aprovechó el desajuste para marcar tras la salida de Fernando Muslera.
Primer error: una pérdida de pelota en ataque por un pase light
Aunque en la foto salieron los defensores, la jugada del gol de Maravilla Martínez nació prácticamente en el área opuesta. Porque la posesión era de Estudiantes cuando un pase de Cristian Medina no fue lo suficientemente fuerte como para encontrar a Santiago Ascacibar, quien se movía por la izquierda. De ahí recuperó Racing.
Segundo error: una peinada que fue pifia.
La jugada del 1-0 nació de un pelotazo frontal de Juan Ignacio Nardoni. Un tiro que iba dirigido a Maravilla Martínez, quien debió acomodarse luego del anticipo de Leandro González Pirez de cabeza. El #14 la peinó hacia atrás pero no logró desviarla lo suficiente como para que el balón le quedara a algún compañero de EDLP. El centrodelantero de Racing leyó rápido el cambio de dirección y fue a disputar el mano a mano con Santiago Núñez.
Error error: Núñez, endeble
Santiago Núñez no tuvo un buen partido en Santiago del Estero. Le costó imponerse en los mano a mano. Y eso quedó demostrado en la jugada del 0-1: Maravilla no sólo le ganó la posición sino que físicamente lo derrumbó. Tanto es así que el central de Estudiantes quedó tendido en el piso, como espectador de una resolución impecable de Martínez: luego de que Fernando Muslera le achicara perfecto, el delantero giró y definió por arriba.

