El pasado viernes en el Country Club de Estudiantes en City Bell se hizo presente Agustín Creevy, uno de los mejores jugadores de rugby que dio la ciudad de La Plata, que dio todo por el seleccionado nacional, siendo capitán, y que cerró su carrera a finales del año pasado con la camiseta de su querido San Luis.
El reconocido rugbier estuvo en las instalaciones del Mariano Mangano para realizarle una entrevista a Juan Sebastián Verón, el presidente del Pincha, donde recorrieron todo el predio, saludaron a Alexander Medina, hombres del fútbol de primera línea como Agustín Alayes y Marcos Angeleri, como también a jugadores del plantel principal.
En ese sentido, en más de una hora de entrevista, abordaron diferentes temáticas, principalmente de la etapa de la Brujita como futbolista, con algunas historias que no se conocían hasta el momento, como también hablar un poco de actualidad y la obsesión del mandatario del León por la Libertadores.
El debut en Boca: “Bilardo nos tuvo 3 horas viendo videos antes de firmar”
Una de las personas más importantes en la vida de Verón fue Carlos Salvador Bilardo, que luego de su debut en Primera con la roja y blanca, lo llevó a defender la casaca de Boca. “Era un sueño jugar con Maradona y con Caniggia. Yo no había firmado en Boca y Carlos ya me había citado para ver videos: nos tuvo tres horas con el Kily González. Nos dijo ‘no pasa nada, pibe…'”, señaló el titular de Estudiantes.
La intimidad con Maradona y Caniggia: entrenamiento solitario y buena onda
En sus primeros pasos en el fútbol profesional compartir con hombres como Diego Maradona y Claudio Caniggia era un sueño cumplido para el mediocampista. “Diego era de entrenar mucho solo. Con nosotros iba, entrenaba pero lo hacía más solo a la mañana, si se daba algún doble turno. Compartimos mucho en esa época. Teníamos buena relación. También estaba Cani, divino. Toda gente buena con su personalidad”, aseguró.
Choque cultural en Italia: multas por no ir a comer y cambios de look forzados
El andar por el fútbol europeo en esos primeros tiempos en Italia eran complicados para un joven que ya era un gran talento e iba tratando de escribir su nombre en el fútbol grande. “Llegué (al vestuario) en bermuda, zapatillas y ojotas. Cuando entro al vestuario, había flacos de traje, peinado… y ahí me dijeron: te acompañamos… ¿Si íbamos a comer? Nos juntábamos muchísimo a comer. Incluso era obligación: iba el team manager. Si no ibas, te multaban”, admitió.

El rescate de Forlán en el United y la amistad con Beckham
Tras su paso exitoso por el Calcio, el Manchester United lo tentó y lo abrazó para jugar en la Premier League, un espacio codiciado, pero también duro. “Era de los mejores clubes del mundo. Estaba Beckham, Giggs, Roy Keane. En ese momento ninguno hablaba español. Me relacionaba, estaba Michael Sylvestre que hablaba algo de italiano, Fortune que había jugado en Atlético Madrid y hablaba algo de español. Con Diego Forlán zafé, ja. Tengo relación todavía. Pasábamos mucho tiempo, mis hermanos cuando iban se juntaban a los hermanos de él, jugábamos al pádel, armar comidas y cenas. Y con Beckham tengo relación, quizás no la misma que con Río Ferdinand”, explicó.
Navidad caliente: el día que Verón y los rugbiers argentinos se agarraron a piñas en el micro del United
La vida en Manchester trajo momentos complicados para Verón, pero hubo uno que fue desopilante, con golpes de puños entre compañeros. “En una Navidad, Agustín Pichot jugaba en Bristol y nosotros en el United hacíamos como la fiesta de Navidad. En ese momento era de ir de un bar a otro y tomar toda la cerveza que se podía. Y le digo: ‘Está esto’. Cayó Agustín con Felipe Contepomi y digo, ‘los meto en el micro’. En un momento no sé quién agarra el micrófono y empiezan a cantar ‘England, England’. Y le sacamos el micrófono, que no, que Argentina y arrancamos a las piñas. Entre los irlandeses, holandeses, contra los ingleses… y no sé si Felipe le saca una gorra o no se qué…”, confesó.
La era Simeone en Estudiantes: “Vino con una idea más moderna y resultó bárbaro”
Pegando el regreso al país, la vuelta al Pincha fue soñada y tuvo a Diego Pablo Simeone como estandarte. “Estudiantes en lo que fue técnicos siempre fue muy conservador. Y necesitás alguien como que te empuje. Él vino con muchas ganas y con una idea más moderna de lo que era a lo que estaba acostumbrado el club. Y resultó bárbaro”, expresó la Brujita.
El “Verón tirano”: por qué los juveniles lo sufrían en los entrenamientos
Muchos jugadores de las divisiones inferiores que iban llegando a Primera terminaban descontentos con Verón, algo que él intenta explicar. “En mucho fui exigente. Me odiaban mal… y no me importaba. Aparte, la paraban medio centímetro y yo a los gritos. Porque tiene que haber cierto grado de tensión (en los entrenamientos). No para rompernos o terminar peleados, pero si no es difícil ganar en el fútbol. Hay clubes a los que les resulta más fácil. Vos llegás a Boca y te dicen ‘tenés que salir campeón’. Acá era más relajado. Pero en ese momento el Cholo a las seis de la mañana estabas el profe para pesarte y, si te pasabas 100 gramos, era un escándalo. Muchos me sufireron, ja. Pero lo padecí yo también de chico con Roberto Mancini, era igual. No le daba un pase y me puteaba en Sampdoria. Pero él quería ganar…”, sentenció.
Obsesión por la Libertadores y su nueva etapa como padre
Para el León el encuentro con la Libertadores tiene un significado especial y así lo entiende uno de los que más conoce su mística. “La Libertadores tuvo un significado. La ganó mi viejo también. Es como que había más consenso en las formas de trabajo, ja. Había entrado pateando puertas en un partido que habíamos ganado porque en vez de patear al arco, enganchábamos. Si hacíamos tres, hagámosle diez al rival. No hay que aflojar porque venís bien. He discutido muchas veces”, reveló.
Por último, habló de la paternidad y la nueva integrante de su familia. “Estoy muy feliz, es un momento integral y lindo, interesante y lindo. Porque en mi desarrollo me da más tiempo a hacer otras cosas. Trato de repartirme entre las dos cosas”, concluyó.


