Rubén Insúa no anduvo con vueltas y fue al fleje. Según el entrenador, el cambio en el trato hacia Barracas tuvo que ver directamente con la pelea por meterse entre los clasificados. “Este año venía bien hasta hace dos semanas, que vieron que podíamos clasificar. Ahora que Barracas no clasificó van a estar más tranquilos”, lanzó, dejando entrever cierta presión externa cuando el equipo estaba en carrera.
En esa misma línea, también cuestionó la organización del fútbol local y cómo se definen cuestiones clave como los horarios. “¿El día y horario? Me enteré como en todos los clubes, por un comunicado. Nuestro partido no tenía demasiada influencia y teníamos un partido por Copa a los pocos días”, explicó, marcando su sorpresa por la programación.
Pero lo más caliente llegó cuando se refirió al arbitraje, un tema siempre sensible. “No creo que lo del arbitraje sea un tema exclusivamente deportivo. Yo escuché que dijeron que estaba todo cocinado y ahora lo tenemos que ver por tele”, disparó, alimentando la polémica que rodea a las decisiones dentro del campo.
Por último, Insua fue más allá y dejó una reflexión que apunta al corazón del debate. “No juzgan mi comportamiento sino el lugar en el que estoy. No es el arbitraje o Barracas, sino el resultado. Nadie quiere justicia en el fútbol, sino justicia para uno. Porque conviene. Vos te victimizás y trasladás el problema a un tercero”, cerró, con una mirada crítica sobre cómo se construyen los discursos en el fútbol argentino.

