Cincuenta días después, Gimnasia ha cambiado: los dos amistosos que ha disputado el Lobo desde que Alejandro Orfila tomó las riendas marcó ciertos cambios de fisonomía. Que deberán, por caso, refrendarse en el debut ante Defensa en Florencio Varela, pero que van marcando una tendencia.
Cuando sólo quedan 14 días para el inicio del torneo Clausura, hubo cinco cambios entre lo que paró por última vez Diego Flores (eliminación ante Central Córdoba de Rosario en la Copa Argentina) y los 11 que Orfila designó como titulares en el primero de los dos amistosos disputados el sábado en el Bosque.
Chano decidió, por caso, copiar el esquema de aquel 1-1 (4-5 por penales): un 4-2-3-1 que para el Traductor no salía de memoria. Tanto es así que en su última victoria (1-0 a Platense, en el cierre del Apertura) jugó con dos puntas.

Dentro de ese combo es que saltan a la vista modificaciones. Como la irrupción de Renzo Giampaoli por Leonardo Morales, quien tras seis años en el club rescindió y se incorporó a Belgrano de Córdoba. Para RG será una oportunidad de mostrarse en un rol heredado por un ilustre luego de un primer semestre en el que apenas sumó 300 minutos en 8 partidos.
El paquete incluye además una ausencia: Pablo De Blasis deberá ganarse una plaza en el medio como coequiper del pibe Facundo Di Biasi, fija en el centro del campo y acompañado ante Aldosivi por Nicolás Garayalde. Esto no significa que el creativo de 37 años no tenga la chance de imponer su fútbol: ahí habrá una pulseada.
Otras pujas por un lugar estarán en las bandas del 4-2-3-1. Porque el colombiano Alejandro Piedrahita arrastra una molestia en los isquiotibiales: allí jugó Maxi Salazar. Y porque al menos ante los marplatenses, Jeremías Merlo se impuso por encima de Bautista Merlini. Por características -dos jugadores más verticales- tanto el Mago como el cafetero de 22 años tendrán que esforzarse para meter presión.

¿Y el ataque? Una pelea que elevará la vara. Por un lado, un Jan Hurtado que viene de marcar un gol ante Aldosivi como única referencia de área. Por el otro, un Rodrigo Castillo que terminó el semestre como el atacante con mayor influencia en el gol (5). En este caso, la ventaja para Orfila será que las características son compatibles para eventualmente juntarlos en un Gimnasia que paso a paso va cambiando la imagen.

