Leandro Cufré, quien se reunió con Germán Brunatti este jueves y asoma ahora como el principal candidato a suceder a Fernando Zaniratto, podría tener la vuelta que no le dio hace ya casi 17 años. Fue por una discusión con el entonces DT del primer equipo Leonardo Carol Madelon, que decidió finalmente no firmar su regreso al club que lo vio nacer, cuando contractualmente estaba todo cerrado. Sí, una historia que hoy vuelve al ruedo con su nombre otra vez cerca del Lobo…
A mediados del año 2009, tras lo que fue la agónica salvación de Gimnasia del descenso, en la recordada y emocionante promoción con Atlético Rafaela por 3-0 en el Bosque, con los dos goles de Franco Niell y el restante de Diego Alonso, Leandro Cufre había tomado la decisión de volver al club de sus amores con 31 años tras un paso por el Hertha Berlín. Entre otras cosas realizó una mudanza internacional hacia la ciudad de La Plata.

El defensor se sumó al inicio de la pretemporada invernal en el Lobo, se sacó las fotos de rigor y demás, pero tras varios entrenamientos y diferentes puntos de vista con el entonces DT, sumado a la no convocatoria para un amistoso contra Arsenal, decidió pegar el portazo y regresar al Viejo Continente para jugar en el Dinamo Zagreb de Croacia.
En aquel momento se dejó trascender que el técnico tripero priorizó la titularidad de aquellos que habían conseguido mantener la categoría y por eso el defensor debería pelear el puesto con el paraguayo Maldonado, quien era el titular en ese sector. Por lo que quedó frustrado el regreso de Cufré, quien posteriormente continuó su carrera futbolística en México, donde supo ser figura.

En 2019 el defensor declaró en Cielosports sobre aquella situación: : “Yo quise regresar pero no sé si estaban las condiciones, hasta que el técnico me dijo que prefería a Agüero y a Maldonado, y que no podía garantizarme la titularidad. Una cosa es decir ‘la vas a tener que remar’, perfecto, en ningún lado me garantizaron la titularidad. Pero que me digan ‘a vos no te pedí’, es otra cosa. Detecté que no había ganas de que esté en club, me callé la boca y preferí irme, y quedar como el malo”.
De esta manera, en caso de concretarse la llegada de Cufré como técnico albiazul, se podría zanjar una vieja herida del regreso que no supo ser entre el ex defensor y el club que lo vio nacer.


