Primero, una certeza: el doble nueve sigue siendo la fórmula de ataque del Pata Pereyra. Segundo, una confirmación: es una receta que le sienta bien al equipo, porque tanto Azumendi como Torres le dan otro peso en el área a Gimnasia. Tercero, una prueba: el gol del 1-1 ante Auzmendi, que marcó el ex Godoy Cruz, tras una asistencia del Chelo y una gran jugada invididual.
En efecto, el gol del Lobo ante los rusos tuvo 11 toques. Hasta ese último pase de Torres para su compañero de ataque, que definió de gran manera ante la salida del arquero local, para marcar el empate a los 39 minutos del primer tiempo, en un momento clave del partido.
Pero sin dudas, esa gran jugada colectiva no debería pasar inadvertida. Porque marca, de alguna forma, el estilo que el Pata le quiere dar a su Gimnasia para el segundo semestre del 2026. Un equipo que tenga mejor juego colectivo y más asociaciones en ofensiva. Por eso, intentó juntar a Jey Jey Pérez con Nacho y Miramón.
La cuestión es que en el gol de Azumendi participaron seis jugadores. El Chelo, quien dio la asistencia, inició la jugada. La sucesión de toques tuvo a Torres, Seoane, Nacho, Silva Torrejón, Nacho, Pérez, Silva Torrejón, Nacho, Chelo y la definición del nueve, para el 1-1 de lujo.

