No fue un empate más. Fue uno de visitante, en Rusia, ante un rival con gran poderío económico, en el arranque de una gira internacional, en un escenario imponente y después de un duro arranque de pretemporada. Por todo, el 1 a 1 de Gimnasia ante el Zenit en el Gazprom Arena deberá valorarse desde este lugar. Desde una buena presentación de cara al inicio del segundo semestre.
De entrada, el Pata Pereyra sorprendió con una formación diferente en el medio. Porque Juan José Pérez se sumó al mediocampo con Nacho Fernández, Miramón y Seoane, relegando así a Nico Barros Schelotto. La búsqueda: otra asociación en ofensiva, con más generación de juego. Por momentos, la tuvo.

Después, en ataque, el DT tripero mantuvo el doble nueve, Torres y Azumendi, una fórmula que volvió a darle resultado. Y en defensa, Bauti Barros Schelotto fue el lateral derecho ante un tocado Steimbach, la zaga central tuvo a Conti y a Martínez y el lateral izquierdo a su dueño: Silva Torrejón.

La cuestión es que, con esa formación incial, el Lobo tuvo un arranque dudoso, en el que le costó hacer pie y lo pagó caro, con el gol de cabeza de Sobolev a los 19 minutos que puso en ventaja a los rusos. Pero a partir de ahí, el partido fue otro. Otro punto positivo es que el Lobo reaccionó a ese escenario, no se cayó y fue construyendo el empate.
Lo logró. Y la jugada, no pudo ser mejor: 11 toques para una asistencia de Torres a su compañero de ataque Azumendi, que no falló en la segunda que tuvo. Su definición, cruzada, fue el 1-1 que terminaría siendo definitivo.

A favor: cuando la pelota pasó por los Nachos (Fernández y Miramón), el equipo tuvo más juego. En contra: por momentos sufrió el partido y todavía le está faltanzo solidez defensiva. Acaso, ahí estuvo el resumen del tiempo que mejor se puede analizar, porque luego llegaron los cambios.
Un segundo tiempo desvirtuado por los cambios
El complemento fue diferente al primero. El Zenit cambió toda su formación y el Pata, a los 12 minutos, ya metió cinco modificaciones. De todos modos, el Lobo se mantuvo firme en partido. Aunque dejó en claro que hay una gran diferencia entre titulares y suplentes.

En el final, incluso, pudo ganarlo a partir de una jugada de Zalazar, que falló su definición en la última. Aunque también pudo perderlo por una mala salida anterior de Insfrán, que el propio arquero supo luego subsanar. En definitiva, fue un 1 a 1 que suma por el contexto, por el rival y como saldo inicial del arranque de la gira internacional.
El gol de Azumendi para el 1-1
El gol de Sobolev de cabeza para el 1-0
LAS FORMACIONES

Zenit: 16- Denis Adamov, 4- Yuriy Gorshkov, 5- Wilmar Barrios, 7- Aleksandr Sobolev, 8- Wendel, 10- Maksin Glushenkov, 17- Andrey Mostovoy, 20- Pedro, 25- Kevin Andrade, 31- Gustavo Mantuan y 33- Nino.
Gimnasia: 23- Nelson Insfrán; 31- Bautista Barros Schelotto, 13- Germán Conti, 21- Enzo Martinez, 24- Pedro Silva Torrejón; 18- Mateo Seoane, 5- Ignacio Miramon, 8- Ignacio Fernández; 20- Juan José Pérez, 29- Agustín Auzmendi y 32- Marcelo Torres.
Cambios en Gimnasia: Melluso por Silva Torrejón, Errecalde por Conti, Nico Barros Schelotto por Seoane, Zalazar por Nacho Fernández y Panaro por Torres; Cortazzo por Martínez, Aguiar por Bautista Barros Schelotto y Franco Torres por Auzmendi.
Árbitro: Ivan Abrosimov.
Asistente 1: Rustam Mukhatarov.
Asistente 2: Egor Bolkhovitin.
Cuarto árbitro: Novikov Nikita.


