El volante Cristian medina estaba en el radar del Botafogo, pero la operación quedó en suspenso luego de que la justicia brasileña prohibiera al club carioca vender jugadores y activos. La medida fue tomada por el Tribunal de Justicia de Río de Janeiro y apunta directamente a la gestión de John Textor, dueño de la SAF del club.
Según el fallo, Textor habría avanzado en negociaciones sin respetar resoluciones judiciales previas, lo que derivó en una orden que bloquea cualquier movimiento económico relacionado con transferencias. Además, el empresario estadounidense deberá rendir cuentas y justificar operaciones realizadas o en curso.

Este escenario impacta de lleno en el mercado: Botafogo no puede cerrar compras ni ventas, lo que deja en pausa negociaciones como la de Medina. En ese contexto, Estudiantes gana aire y tiempo, ya que el jugador continuaría en el club al menos hasta mitad de año.
Desde el 31 de diciembre, el Botafogo tiene prohibidos nuevos fichajes por orden de la FIFA, por deudas por la compra del argentino Thiago Almada en 2024.
Mientras en Brasil se define el futuro institucional del Botafogo y la situación legal de su propietario, en La Plata miran de reojo pero con alivio: una noticia externa terminó acercando a Medina a su continuidad en Estudiantes, cuando todo parecía indicar una salida inminente.
Qué le pasa a Botafogo

El Fogão atraviesa problemas financieros y pugnas en tribunales con el Eagle Foootball Holding, el grupo de clubes al que pertenece junto al Olympique de Lyon francés y al Molenbeek belga.
El club ha ido vendiendo jugadores. Su última baja fue el mediocampista venezolano Jefferson Savarino, que fichó la semana pasada con el Fluminense.
Ya había negociado previamente este año al pivote Marlon Freitas (Palmeiras) y al central David Ricardo (Dinamo de Moscú).
De acuerdo a lo que informa la prensa brasleña en diversos artículo, “la crisis en Eagle estalló por deudas del Lyon que estuvieron a punto de costarle a ese equipo un descenso administrativo en Francia la temporada pasada. En una nueva escalada de tensiones, Textor fue destituido esta semana de su cargo como director del holding, informaron a la AFP fuentes cercanas al caso”.
Criticado por su gestión en el Lyon, el estadounidense perdió el control operativo del club francés en junio de 2025 en favor de Ares, el fondo que le prestó 425 millones de euros para comprarlo en 2022. Ha mantenido, sin embargo, el control del Botafogo a raíz de una decisión judicial.
Textor alega que el equipo brasileño financió pérdidas del Lyon y Botafogo reclama deudas a Eagle. Recordemos que las acciones del club carioca están congeladas desde el pasado 31 de julio por una sentencia que sostiene que existe un “riesgo manifiesto” de incumplimientos de pagos de Eagle.

