Ariel Pereyra tuvo un muy buen interinato en Gimnasia. El técnico que llegó para dirigir a la Reserva ganó siete partidos en fila (récord para un entrenador argentino en el Siglo XXI: le sacó la marca a Mauricio Pellegrino, ex DT del Pincha, que en Independiente había logrado seis triunfos seguidos en el 2015), se metió en cuartos de final del Apertura, en octavos de Copa Argentina y eso le valió su pasaporte para continuar como entrenador principal del Lobo, tras la decisión de la dirigencia de ofrecerle el cargo, por encima de Julio Vaccari.
Pereyra tuvo una gran etapa formativa como técnico. Tras retirarse como futbolista fue convocado por Morant y Ortíz para sumarse a las juveniles del Lobo donde dirigió y hasta supo hacerse cargo de la Reserva albiazul y ser coordinador. Posteriormente se sumó al cuerpo técnico de los mellizos Barros Schelotto, donde compartió más de una década entre Lanús, Palermo de Italia, Boca, Los Ángeles Galaxy y la Selección de Paraguay.

Su carrera como técnico principal inició en la Primera Nacional en el año 2025 en Colón de Santa Fe donde dirigió 12 partidos con 4 ganados, dos empates y seis derrotas. Si bien los resultados no lo acompañaron, obtuvo solo el 41% de efectividad, en su primera incursión demostró ser un DT abierto a los cambios, que no se casa con un esquema, ya que supo utilizar línea de cuatro defensores, de tres e ir variando para buscar la mejor versión de juego.

Tras su paso por Santa Fe el Pata se sumó a la Reserva del Lobo, para continuar con su evolución y en el selectivo dirigió siete partidos con tres victorias, dos empates y dos derrotas.
Posteriormente se hizo cargo del equipo albiazul de manera interina tras la salida de Fernando Zaniratto y ahí se vio su mejor versión hasta el momento: dirigió ocho encuentros con siete victorias en fila y una derrota, obteniendo casi el 90% de los puntos, pero mostrando también su versatilidad a la hora de buscar el mejor funcionamiento, sin casarse con un esquema táctico, habiendo mejorado al equipo en el aspecto defensivo y con margen para mejorar.

Si bien Pereyra es un técnico con poco recorrido como principal, su gran experiencia junto a los Mellizos y su buen rendimiento en el interinato del Lobo, sumado a la aceptación del plantel y al día a día de trabajo que mostró en Estancia, lo terminaron posicionando para seguir a cargo del equipo al menos por un año más. Por lo pronto, sólo falta que Gimnasia haga oficial su continuidad y el tiempo de contrato, pero el Pata ahora sí va por el gran desafío de su vida.

