Gimnasia sigue con vida en los dos grandes objetivos que le quedan en 2026: dar pelea en el Torneo Clausura y llegar a instancias decisivas y seguir sumando en búsqueda de un boleto a las competencias internacionales del 2027. En ese sentido, el equipo de Ariel Pereyra trabaja en Estancia Chica de cara a lo que será la visita a Independiente Rivadavia de Mendoza el viernes por la noche. El Lobo se las verá con la Lepra, líder de la tabla anual, y en su estadio, escenario en el que, hasta el momento no ha perdido puntos.
De los cuatros partidos que lleva disputados en el imbatible Bautista Gargantini, los de Alfredo Berti no han sufrido ni siquiera un empate. Fueron todas victorias en lo que va del Clausura, donde además convirtió nada menos que 11 goles y recibió apenas seis. De hecho, junto con Instituto de Córdoba son los únicos dos equipos de toda la Primera División que en sus respectivos recintos arrastran números perfectos. En el caso de los mendocinos, con cuatro de cuatro, mientras que en el de los cordobeses, con cinco de cinco.

La racha positiva para Independiente comenzó en la fecha 2, con aquel 2-1 frente a Huracán. Alex Arce, su principal artillero, y José Florentín, anotaron en aquella ocasión. Por la fecha 4, el equipo de Berti repitió resultado, pero ante Estudiantes de Río Cuarto. El delantero paraguayo marcó por duplicado frente a los cordobeses. Ya eliminado de la Copa Libertadores por Fluminense, recién en la fecha 7 volvió a su recinto. El saldo, otros tres puntos dejados en casa tras el 3-1 contra Racing. Gonzalo Ríos, Fabrizio Sartori y el ya mencionado Arce, los artífices de los goles.
En su última vez en el Bautista Gargantini recibió a Aldosivi por la fecha 9. Y fueron los marplatenses los que más pelea les dieron a Berti y compañía. Encuentro a puro gol para un 4-3 cargado de emociones y con apellidos repetidos en los festejos. Ríos, Florentín y Arce, por duplicado, para otra victoria más en un terreno inexpugnable. Sin dudas un tema a atender por Gimnasia, que sabe de antemano que la cita del viernes no será nada sencilla. Ni por el rival ni por el recinto en cuestión.


