Pasaron ya casi 18 años. Pero la final entre Estudiantes y Boca por el Apertura 2006, la primera de la historia de los torneos cortos, sigue teniendo tela para cortar. O anécdotas para contar. En este caso, fue Pablo Álvarez, el lateral derecho de aquel equipo campeón del Cholo Simeone, el que reveló una que no se sabía tanto…
“Mi expulsión fue un escándalo, pero a través de esa expulsión, cambió el partido…”, arrancó contando Álvarez, de aquella situación con Pablo Ledesma, que derivó en la roja para ambos a los 38 minutos del primer tiempo, con el Pincha perdiendo 1 a 0.
“Lo particular era que con Pablo habíamos sido compañeros en Boca. Dormíamos juntos. Pero en esa situación me pisó la cabeza… Yo no paraba a nadie, estábamos perdiendo 1 a 0…”, fue su manera de explicar su reacción.
Pero enseguida, contó la situación desopilante que le tocó vivir con el Tano Ortiz. “Durante la semana previa me venía diciendo: ‘Fijate que Martín Palermo nos va a amagar al primer palo y va a ir al segundo, me tenés que cerrar’. Parábamos en una parrilla a comer, agarraba el salero, el agua y me explicaba lo mismo. Me volvió loco toda la semana. ¿Cómo viene el primer gol de Boca? Palermo por atrás. El Tano me quería comer crudo y yo no lo quería ni mirar…”.
Pero hubo más: “Después de ese gol, encima me expulsan. Me quería morir. Me voy al vestuario, termina el primer tiempo y escucho a los compañeros que están volviendo al vestuario. Pero además de eso, escucho una voz que decía: ‘¿dónde está que lo mato? ¿dónde está que lo mato?’ Y esa voz, claro, me sonaba conocida”. Era ni más ni menos que Ortiz, que volvía enfurecido a recriminarle a su compañero el gol y la expulsión.
Sin embargo, con ayuda del utilero, Pablo Álvarez zafó de la manera más increíble posible. “El Pocho me esconde en los tachos redondos esos donde poníamos la bebida. Sacamos el hielo, me metieron ahí, y me tiraron el hielo arriba… Hipotermia, jajaja. Pero no me encontró, porque si lo hacía, me mataba, me asesinaba…”.
El final feliz para Pablo Álvarez y Estudiantes
Claro que, finalmente, en el segundo tiempo Estudiantes dio vuelta la historia ante Boca y mucho tuvo que ver la expulsión de Álvarez. O más que la suya, la de Ledesma, a quien echaron por discutir con el defensor del Pincha. ¿La razón? En ese primer tiempo, el volante xeneize era una de las figuras, haciendo la diferencia por su banda.
“Termina el partido, salimos campeones, y los dos nos encontramos en la mitad de cancha llorando y él (por el Tano) me dice: ‘gracias a vos, gracias a vos’. ¿Por qué? Porque cambió el partido esa expulsión. Estudiantes armó línea de tres, lo empezó a apretar a Boca, empató y lo da vuelta”.



