La crisis en Newell’s Old Boys de Rosario sumó este martes por la noche un capítulo determinante. Tras la derrota por 5-0 ante Lanús en el Néstor Díaz Pérez, el equipo dirigido por Frank Darío Kudelka profundizó su duro momento, y su permanencia en la Liga Profesional es toda una incógnita.
Una vez culminado el encuentro con el Granate, Roberto Sensini presentó su renuncia indeclinable al cargo de director deportivo de la institución. La noticia fue confirmada por el club a través de sus redes sociales oficiales poco después de terminar la paliza que la Lepra sufrió contra los de Mauricio Pellegrino.
El hombre que supo comandar los hilos de Estudiantes de La Plata entre 2007 y 2008 comenzó su gestión en diciembre de 2025 tras el triunfo electoral de Ignacio Boero. La estrepitosa caída fue el detonante final para un ciclo que estuvo marcado por el armado de un plantel cuestionado y la apuesta por cuerpos técnicos que no lograron revertir la racha negativa.

Los números de la Lepra son el fiel reflejo del momento: el equipo marcha último en la tabla anual con apenas tres puntos de 30 posibles, ubicándose actualmente en zona de descenso directo a la Primera Nacional. A pesar de que el presidente había ratificado a Sensini en su cargo apenas unos días atrás, el impacto de la goleada y la presión de los hinchas hicieron que la continuidad del mánager fuera insostenible.
Durante su breve etapa, Boquita fue el responsable de la llegada de doce refuerzos y de la contratación de la dupla Orsi – Gómez, quienes también dejaron su cargo recientemente. Ahora, el los hombres de Kudelka quedaron a la deriva en cuanto a su estructura de fútbol profesional, en medio de un clima de máxima tensión institucional.
Un futuro negro para los rosarinos
Mientras la dirigencia busca un reemplazante de urgencia para intentar calmar las aguas, Newell’s deberá enfocarse en lo estrictamente deportivo: el próximo sábado recibirá a Gimnasia de Mendoza en el Coloso del Parque, en un partido que ya se perfila como una final por la permanencia.
Lo cierto es que el momento es de suma urgencia y el equipo necesita volver a la victoria después de cinco meses, ya que la última se dio el pasado 8 de noviembre en Parque Patricios en un 2-0 ante Huracán. Uno de los equipos más grandes del interior del país está muy comprometido, aunque tiene tiempo para salir adelante.


