Fue un partido extraño para Gimnasia. Porque de ninguna manera el 3 a 0 muestra lo que pasó en la cancha. El Lobo mereció empatar cuando el partido iba 0-1, tuvo chances de descontar cuando iba 0-2 y terminó perdiendo 0-3. Pero en definitiva, es el resultado lo que queda y, de alguna forma, eso motivó la reacción y la bronca de los hinchas de Gimnasia.
Primero, fue el hit “jugadooooores” que sonó en el Bosque, después del tercero de Huracán y ya más sobre el final del partido. En el mientras tanto, hubo aplausos para Nacho Fernández, ante un esfuerzo por ir al frente en un marco de absoluta adversidad. “Olé, olé, olé, olé, Nachoooooo, Nachoooo”, fue el reconocimiento para el capitán.
Pero en el final, llegaron los silbidos. Apenas se dio el pitazo que cerró el partido, los hinchas lanzaron ese reproche al equipo, que se fue bajo esa silbatina al vestuario.
Es cierto que hacía mucho que este escenario no se daba en Gimnasia. Después de la resurrección del equipo de la mano de Zaniratto en el final del 2025, con clasificación a los playoffs incluida, el equipo se había ganado a la gente por el esfuerzo, porque salvó al Lobo del descenso y porque a pesar de caer en la semi con Estudiantes, llegó a una instancia inesperada, peleando otra vez por el título luego de mucho tiempo.
Luego, ya en este 2026 y hasta ahora, no se habían dado razones para el reproche, pero esta tercera derrota al hilo, más allá de que Gimnasia no mereció ese resultado abultado, generó la reacción de los hinchas, que igualmente marcaron la diferencia y dejaron a Nacho Fernández a salvo de todo.
Con silbidos, así dejó el equipo la cancha

