Después de jugar su primer partido en Gimnasia luego de una década, Ignacio Martín Fernández había señalado que el gran objetivo del equipo que por entonces dirigía Fernando Zaniratto era competir. Pues bien: a una fecha de la finalización de la fase de grupos, Nacho celebró precisamente que el Lobo haya quedado a las puertas de avanzar a los playoff tras cinco victorias consecutivas con Ariel Pereyra.
“Vinimos a buscar la victoria porque veníamos de varias consecutivas y eso nos dio confianza. Esto nos permite llegar a la última fecha un poquito mejor”, celebró Nacho, MVP de Gimnasia en la victoria determinante frente a Belgrano en el Gigante de Alberdi. Un 1-0 que quizás quedó corto por el funcionamiento que tuvo precisamente a IF como eje.
Y eso lo pone feliz a Fernández. “Cuando tomé la decisión de volver quería competir, que el equipo estuviera bien. Al final del torneo pasado el equipo lo demostró más allá de las adversidades”, dijo.
“En este torneo arrancamos bien, tuvimos un bache que costó la salida de Lucho que lo lamentamos mucho y ahora nos pudimos levantar. Conseguimos un triunfo importante que nos deja cerquita de la clasificación”, disfrutó.
Clave hasta para generar una roja
Clave en la construcción del juego de Gimnasia, Nacho fue tan importante que hasta generó la expulsión de Belgrano: el creativo controló la pelota en zona ofensiva y fue derribado desde atrás por Federico Ricca: aunque inicialmente el árbitro había amonestado al defensor, tras el chequeo en el VAR constató que el impacto en el tendón de Aquiles de la pierna izquierda de Fernández ameritaba otro color de tarjeta.
Así las cosas, un NF que hasta pudo anotarse una asistencia (pase top a Chelo Torres en el gol anulado por un offside milimétrico) volvió a demostrar que está vigente. Que la cinta de capitán la lleva porque es el guía desde el temperamento y desde el juego.

