Al hablar del básquet argentino en la actualidad, y también en las últimas décadas, uno de los nombres que surgen con mayor facilidad es el de Sergio Hernández. El actual entrenador de la Selección es parte del recambio que vive el básquet nacional luego de la Generación Dorada, y sobre eso habló en diálogo con La Nación.
“Hay veces que se dice ‘poné a los pibes’, pero si hacés eso sin ningún tipo con experiencia que los guíe, no los favorecés en el desarrollo. La idea de que estén Luis (Scola), Nico (Laprovittola) y Facu (Campazzo) es para que le den un sostén al grupo de jugadores que vienen de más atrás”, consideró sobre el grupo actual.
No obstante también valoró a los chicos que aparecen por detrás, y dijo: “En el medio están Brussino (Nicolás), Garino (Patricio) y Deck (Gabriel), que son muy jóvenes, pero que pueden ayudar a los que recién se suman a esta selección. Es un equipo joven el que tenemos, pero en realidad tiene bastante experiencia”.
“Hay algo que tenía la Generación Dorada que se expresaba así: ‘Yo no tengo problemas que me ganen, lo acepto’. Nunca los escuchabas decir que no les iban a ganar, al contrario, reconocían que les podía ganar cualquiera. Pero ojo, ‘primeros juguemos’”, recordó el DT bahiense al referirse al grupo de jugadores que marcó a la Selección para siempre.
Por último relacionó ambos grupos, y consideró: “Me parece que estos chicos van por ese camino. Estos cayeron en un vestuario donde estaban Ginóbili, Nocioni, Scola, Prigioni, Delfino. A esta generación creo que también va a dar gusto verla jugar. ¿Los resultados? Bueno, siempre hay un equipo enfrente”.

