Lucas Castro está ante una nueva gran posibilidad en Gimnasia. En un equipo que va quedando modelado por Fernando Zaniratto, las bajas que se produjeron en la última fecha le permitirán al Pata Castro tener una oportunidad. Y en un rol que conoce: el de volante por la derecha.
Criado futbolísticamente en el ecosistema del 8, Castro podría reaparecer en esa zona luego de haberse recuperado de la distensión muscular que había sufrido en la victoria 2-1 frente a Banfield, en el Florencio Sola.
Con 242 minutos distribuidos en nueve partidos, Castro tiene la chance de saltar como titular por segunda vez en el año para ser ladero por la derecha de Ignacio Miramón, quien también reaparecerá tras su desgarro.
De esta manera, el mediocampo de Gimnasia quedaría conformado por Pata Castro, Nacho Miramón y Nicolás Barros Schelotto, más Ignacio Fernández moviéndose unos metros más adelante. Manuel Panaro y Marcelo Torres serían, dentro de esa estructura, los dos puntas del equipo que pararía Zaniratto ante Huracán.

El presente de Castro y una zona necesitada
Con un promedio de 27 minutos por encuentro, Castro necesita levantar el nivel para alcanzar sus estándares habituales dentro del campo. Para ello deberá mejorar la distribución (en campo contrario tiene un 61% de precisión en pases). A favor: al momento de los quites su media es alta, ya que promedia casi 3 por partido (62% de duelos ganados) además de 2 recuperaciones.
Este regreso, en tanto, se dará en un contexto en el que Gimnasia no contará con el habitual dueño de la banda en defensa: sin Alexis Steimbach, Bautista Barros Schelotto saltará al campo. Y Castro tendrá que ser su coequiper para lograr que al Lobo no lo ataquen por allí, un déficit que viene arrastrando desde hace varios partidos (por izquierda, con los retrocesos de Panaro, GELP tiene mejor cubierto el sector).

