En una tarde de calor extremo, Gimnasia transpiró más de la cuenta. Es que el Lobo no mostró su mejor versión pero terminó ganándole 3 a 1 a Aldosivi un partido que recien pudo definir a menos de diez minutos para el final.
Nicolás Barros Schelotto, con un golazo de tiro libre abrió el marcador y, antes del cierre del primer tiempo, Federico Gino marcó la igualdad de penal. En la segunda parte, Agustín Auzmendi y Chelo Torres, de penal, marcaron el 3 a 1 definitivo.
La primera parte fue casi toda de Gimnasia. Prácticamente no le costó marcar la diferencia. Y en esa patriada de marcar goles, Nico Barros Schelotto parece mandado a hacer. Es que el volante aprovechó la infracción que le cometió Quiroz a Torres y volvió a convertir.

Fue un gol con características muy similares al que le convirtió a Racing. Si bien no fue olímpico, casi. Una vez más el Heredero hizo gala de su pegada para darle a Gimnasia una ventaja tranquilizadora.
De ahí en más el Lobo manejo el partido por un rato, aunque se complicó solo. Un par de pelotas en el área le anticipó al al equipo de Zaniratto que algo malo podía pasar. Es que el Gimnasia manejó todo el primer tiempo con excepción de algunos momentos puntuales en donde Aldosivi se agrandó y llegó al empate.
Es que una vez más la defensa no pudo sacar la pelota del área y la pelota dio en la mano de Giampaoli, que cometió penal y, tras la revisión del VAR, Gino, con mucha suficiencia, canjeó por gol.
De ahí en adelante, el equipo se nubló. No supo cómo. Sintió que era superior, pero en un abrir y cerrar de ojos cambió el trámite del partido y el empate terminó adecuándose al oportunismo de Gimnasia y la falta de criterio del Lobo para defender y manejar el resultado.
En el arranque de la segunda mitad parecía que el Lobo volvía a manejar el partido. Pero no. de entrada fue el Tiburón quien marcó el ritmo del juego los ingresos de Palavecino y Sosa (muy silbado, por cierto) refrescaron el ataque. La jugada más clara para la visita llegó tras un centro del ex Estudiantes, que le dio el gol a Junior Arias e increíblemente el delantero la tiró afuera.
El resto del tiempo tuvo curiosidades. Torres salió tocado, entraron Auzmendia, Miramón (y fue ovacionado) y compañía pero el equipo no arrancó. Un poco por el desgaste, otro poco por el calor y, principalmente, por la falta de ideas.
Y cuando parecía que la historia terminaba en empate, apareció el grandote Auzmendi para marcar de cabeza el 2 a 1.
Inmediatamente después de la jugada en la que Gimnasia encontró la ventaja, fue el turno del goleador. Le hicieron el penal que el mismísimo Chelo Torres canjeó por gol por enorme suficiencia para darle el tanto tranquilizador al equipo de Zaniratto.

