Gimnasia cumplió con su objetivo y pasó de fase en Copa Argentina. Impuso toda su jerarquía ante Acassuso y se llevó un triunfo categórico para ilusionarse. Muchos puntos altos en el equipo y una gran dinámica de juego, que le permitió abrir el marcador. Por supuesto, las diferencias con el rival fueron evidentes.
El Lobo redondeó un enorme partido en Caseros. De entrada se mostró decidido y confiado para ir a buscar el partido bien arriba y no especular ante un rival ampliamente inferior. Si bien le costó abrir el marcador, generó muchas situaciones de gol y dominó cómodamente el partido.
Primero tuvo que esperar. Nacho Fernández pegó una en el palo, el Chelo Torres convirtió en offside y luego se lo perdió tras eludir al arquero, y hasta el propio Franco Torres desperdició una jugada clara de frente al arco. Igualmente, siempre tuvo el control del partido y no sufrió defensivamente, no solo por las carencias del rival, sino porque se mostró sólido y no cometió errores.

En el complemento aparecieron los goles que ya merecía desde el inicio del partido y todo fue una fiesta. Rápidamente se puso 2-0 con goles de Franco Torres y Giampaoli, y a partir de allí administró completamente el partido. Manejó los tiempos, el Pata Pereyra movió el banco y puso piernas frescas y el Lobo siguió atacando.
Así, llegó el tercero y definitivo, el golazo de Nicolás Barros Schelotto. Si algo le faltaba a la noche de copa de Gimnasia era el golazo del Heredero. La fiesta fue completa, los más de 5.000 hinchas triperos le pusieron mucho color al Estadio de Caseros y los futbolista le pusieron fútbol dentro del campo de juego.
Pereyra alcanzó su cuarto triunfo consecutivo y Gimnasia avanzó a los octavos de final de la Copa Argentina, siendo el primer clasificado a dicha instancia. Ahora, irá por sus últimos dos compromisos del semestre -ante Belgrano y Argentinos- buscando un lugar en los playoffs del Apertura. Por Copa Argentina espera por Deportivo Riestra o San Lorenzo.

