El trabajo matutino de Estudiantes tuvo una visita muy particular. En medio de la práctica cerrada para la prensa pudo verse una figura muy conocida y relacionada con Gimnasia que llamó la atención de propios y extraños.
Esa figura fue la de Paolo Goltz, quien tiene una estrecha relación con Eduardo Domínguez, ya que fueron compañeros en Huracán y sus carreras se reencontraron en Colón de Santa Fe, ya con Eduardo como entrenador.
La curiosidad es que el ex marcador central, que es entrenador y estuvo mirando la práctica, también tiene una ligazón muy especial con Gimnasia, ya que fue, ni más ni menos que el capitán del equipo que dirigió Diego Maradona.
Goltz, la debilidad de Maradona

Goltz fue clave en el proceso de Diego en el Lobo. Fue su capitán. De hecho, el central llegó desde boca un sábado y el domingo jugó como titular. El central hizo una gran relación con Maradona.
“Le voy a estar agradecido por siempre a Gimnasia por haberme dado la posibilidad de compartir todo lo que viví. Vivimos un año muy lindo en el club. Diego era feliz en Gimnasia”, afirmó el defensor alguna vez en diálogo con Cielosports.com.
“Para nosotros en el club fue como un padre. Él estaba atento a todo. Vos veías uno bajoneado y él iba y le hablaba. Si veía a alguien enojado también. Fue como un padre para los grandes y para los chicos por todo lo que significó. Con todas sus vivencias te podía decir muchas cosas, y ni hablar que nosotros le prestábamos mucha atención”, sostuvo el ex Gimnasia.
Dominguez y Goltz, amigos y compañeros

Los protagonistas de la historia fueron compañeros en Huracán. Luego de varios años, Eduardo lo llamó para ir a jugar a Colón. “Es una situación rara, pero ya me dirigieron ex compañeros. Pensá que debuté en el 2002 y llevo 18 años seguidos jugando en Primera División. Al principio me generaba dudas llegar a Colón porque con Eduardo tenemos una amistad de muchos años y eso me tiraba un poco para atrás. Pero sabemos, los dos, diferenciar lo que es la amistad y lo que es el trabajo. Hasta ahora la llevamos de la mejor manera”, explicó al medio El Litoral.
Y fue más allá: “Yo lo tuve antes de compañero en Huracán, pero no de técnico: en estas cuatro semanas de trabajo tengo las mejores referencias de él como entrenador en Colón. En su etapa como jugador, Eduardo ya se preparaba para ser entrenador y se veía venir que iba a ser técnico. Siempre quiso serlo”.


