Franco Colapinto volvió a subirse al monoplaza en los tests oficiales de la Formula 1 y dejó una imagen alentadora en el Circuito Internacional de Sakhir, escenario habitual de la pretemporada. El argentino trabajó intensamente en la puesta a punto del auto y acumuló kilómetros fundamentales para el arranque del año.
A bordo del coche del Alpine F1 Team, Colapinto completó una jornada consistente, con tandas largas y simulaciones de carrera que le permitieron sumar experiencia y datos técnicos. Más allá de los tiempos finales, el foco estuvo puesto en la regularidad, el ritmo sostenido y la adaptación al auto bajo las nuevas exigencias reglamentarias.
En los registros del día, el argentino se ubicó en una zona competitiva de la tabla, en un clasificador que tuvo como referencias a nombres pesados como George Russell y Charles Leclerc. Sin buscar vueltas explosivas, el trabajo fue más estratégico que espectacular, pensando en el rendimiento integral del fin de semana de carrera.
Puertas adentro, el balance fue positivo. Colapinto sumó confianza, kilómetros y protagonismo, tres factores clave para consolidarse dentro de la estructura del equipo. Ahora, con los tests finalizados, el argentino apunta a trasladar esas buenas sensaciones al inicio oficial del campeonato.
El mensaje es claro: hay progreso, hay ritmo y hay ilusión argentina en la grilla 2026.

