Cuando los hinchas de Estudiantes se enteraron del cruce de octavos de final de la Copa Libertadores a más de uno se le habrá escapado una mueca de aprobación. Es que después de sufrir tanto para clasificar, el sorteo no está nada mal: sin viaje largo, sin brasileño de por medio y frente a un equipo que lejos está de ser un cuco pese a haber eliminado a Boca en la mismísima Bombonera.
El mediocampista argentino, hoy en la Universidad Católica, volverá a cruzarse con el club donde dejó una huella profunda: Estudiantes de La Plata. En el marco de los octavos de final de la Copa Libertadores, el destino lo pone frente a su pasado en una serie que promete ser especial tanto en lo futbolístico como en lo emocional.

Fernando Zuqui tuvo dos etapas en el Pincha y en ambas logró algo que lo dejó marcado en la memoria del hincha: levantó dos títulos y se ganó el cariño popular. Su entrega, su inteligencia táctica y sobre todo su “picardía” dentro de la cancha lo convirtieron en un jugador muy valorado por el mundo albirrojo, que todavía lo recuerda con afecto.

Sin dudas su momento cúlmine fue cuando ejecutó el último penal de la serie con Vélez, en la Copa de la Liga 2024. Con su remate, Estudiantes gritó campeón en Santiago del Estero y desde su pie nació el alarido que aún retumba en el Madre de Ciudades.
Su salida rumbo al fútbol chileno se dio en un contexto natural, tras cumplir un ciclo en el club. En la U. Católica, el mendocino encontró continuidad y protagonismo, consolidándose como una pieza importante dentro del equipo que hoy lo vuelve a tener en la escena grande del continente.

Ahora, el fútbol arma un capítulo aparte: Estudiantes y Universidad Católica se verán las caras en una serie de eliminación directa, donde Zuqui pasará de ser ídolo en UNO a rival en una serie que promete tensión, recuerdos y emociones cruzadas.
En el mundo albirrojo ya empieza a sentirse el condimento especial de estos cruces que deja la Libertadores, donde la historia, los afectos y la competencia se mezclan en un mismo escenario. Y en el centro de todo estará él: el Comandante que ahora marcha con el ejército Cruzado, pero que alguna vez fue bandera en La Plata.

