A Francisco Apaolaza le llevó tiempo poder empezar a sumar minutos en Estudiantes. Más allá de que en 2017 cuando le tocó debutar había logrado cierta periodicidad en los partidos, con el tiempo fue perdiendo lugar y comenzó a salir a préstamo.
Ahora la historia parece remontarse al pasado, dado que según supo CIELOSPORTS.COM, desde la dirigencia de Estudiantes ya comenzaron a hablar con su representante para renovar el vínculo con el club que termina en el próximo mes de junio. En este sentido, Apaolaza pasó por el aire de La CIELO donde dialogó en el Programa “Acá Hay Una Escuela”.
Pensando en el momento que está transitando dentro del equipo, comenzó destacando: “Trato de vivir el día a día y aprendí a disfrutar de estar en el club donde uno nació, donde está cómodo y se siente como en casa. Me ha pasado de estar en Patronato, extrañar horrores el club y querer volver. Desde ese aspecto he madurado y me permito disfrutar mucho más”.
“En lo deportivo trato de aprender día a día del cuerpo técnico y la verdad que no proyecto a futuro, sino cada fin de semana en los partidos donde sé que puedo demostrar”, completó diciendo Apaolaza sobre lo que busca en cada ocasión que le toca jugar.
Por otro lado, hizo un repaso de lo que fueron sus salidas de Estudiantes, donde se fue buscando sumar minutos y rodaje: “Desde el primer préstamo que salí, que fue Patronato, uno lo que sueña es con debutar y hacer goles con la camiseta de Estudiantes, quedarse en el club donde nació. Cuando me tocó irme lo hice tranquilo sabiendo que era una opción”.
“Pegué la vuelta, estuve con Milito y volví a salir a préstamo esa vez a Instituto de Córdoba donde ahí si pude sumar bastantes minutos, hice goles, me sentí muy bien y eso ayudó bastante también”, continuó relatando Apaolaza.
Por último, completó su repaso con lo que fue el préstamo en la segunda categoría de Uruguay: “Volví, estuve con el Chavo y en ese momento sabía que corría de atrás, además con el parate de la pandemia uno no sabía bien lo que iba a pasar, decidí irme a Uruguay en Atenas y me pasó algo parecido a lo que me pasó en Paraná: jugué unos partidos, hice unos goles, pero otra vez me volví desgarrar el aductor”.

