Tomás Martín Etcheverry consiguió un triunfo de enorme valor en el Masters 1000 de París-Bercy. El argentino derrotó al ruso Andrey Rublev, ex número cinco del ranking mundial, por 6-4, 6-7 (4) y 7-6 (3), en 2 horas y 49 minutos, y se clasificó a la segunda ronda del certamen francés.
El platense debió afrontar un partido exigente frente a un rival de jerarquía, acostumbrado a competir en las instancias decisivas del circuito ATP. Tras quedarse con el primer set, Etcheverry no pudo cerrar el encuentro en el segundo parcial, que quedó en manos del ruso en el tie-break. En el tercer set, el argentino volvió a sostener la pelea y terminó definiendo el partido en otro desempate.
La victoria ante un ex top ten representa un resultado importante para el argentino, que busca cerrar la temporada con buenas sensaciones y recuperar terreno en el circuito internacional. En un torneo que reúne a varias de las principales figuras del tenis mundial, superar una prueba de esta exigencia puede convertirse en un impulso anímico fundamental.
Rublev, que llegó a ocupar el quinto puesto del ranking ATP, representaba un desafío de máxima dificultad por su potencia desde el fondo de la cancha y su experiencia en torneos de primer nivel. Sin embargo, Etcheverry respondió con personalidad y se quedó con un triunfo de peso luego de casi tres horas de juego.
Etcheverry, por más en París
Con la clasificación a la segunda ronda asegurada, el tenista surgido en La Plata buscará prolongar su participación en el último Masters 1000 de la temporada. El objetivo será sostener el nivel mostrado en su debut y aprovechar la oportunidad de sumar una victoria más ante la élite del tenis internacional.
El triunfo ante Rublev no solamente le permitió avanzar de ronda: también significó una muestra de carácter frente a un rival de trayectoria, en una etapa del calendario en la que cada resultado puede ser determinante para cerrar el año de la mejor manera.



