En el momento de mayor necesidad, Estudiantes se encuentra en su situación más crítica con Medina como entrenador. El técnico falló con el planteo inicial, sus cambios fueron tardíos y sin efecto, y sumó su tercera derrota en cuatro partidos. Ahora, deberá dar vuelta la página y preparar una seguidilla que puede ser determinante.
Lejos de mostrar una mejoría respecto a su desempeño ante Boca en Parque Patricios, el Pincha comenzó el partido completamente fuera de ritmo, impreciso e inconexo. Un primer tiempo para el olvido donde mostró una de sus versiones más deslucidas desde la llegada de Alexander Medina.
No tuvo juego, le faltó conducción y le quedó muy lejos el arco de Nacho Arce. Lo único positivo que se llevó al entretiempo fue el resultado, ya que Riestra tampoco se esmeró demasiado en ataque y se conformó con un gol de diferencia, que llegó a través de un penal sancionado por Merlos.
Un rendimiento muy por debajo del esperado que obligó a pensar en variantes en el entretiempo, que finalmente no llegaron hasta los 15 minutos del complemento. El Cacique movió el banco pero no encontró reacción. Y el Malevo, casi sin proponérselo, comenzó a generar jugadas claras de gol.

Primero el travesaño, luego Iacovich y por último el gol de Alonso, que fue un cimbronazo para el Pincha. Una grosero error en el fondo donde la defensa quedó muy abierta y Riestra encontró el tiempo y los espacios necesarios para quedar mano a mano con el arquero pincharrata.
Como le pasó ante el Xeneize, Estudiantes no solo fue falta de juego, sino además falta de rebeldía, de reacción. Una vez más terminó el partido casi sin patear al arco, dejando en evidencia la falta de creatividad y de resolución. A tal punto que, sobre el final, estuvo más cerca de recibir el tercero que de descontar.
De esta manera, el Pincha sufrió su tercera derrota en los primeros cuatro partidos del torneo Clausura y la segunda fuera de casa, escenario en el que mostró su peor versión perdiendo ante Boca en Parque Patricios y ante Riestra en Bajo Flores. Una actuación preocupante justo en la previa a los compromisos más exigentes del semestre.

