En cuestión de horas nada más, Estudiantes visitará a Boca por la pospuesta fecha 2 del Torneo Clausura. El equipo de Alexander Medina se las verá con el de Rodolfo Arruabarrena en un cruce muy importante pensando no sólo en el vigente certamen, sino también en la tabla anual y la clasificación a la Copa Libertadores del 2027, uno de los objetivos de ambos. Lo dicho, además, con el condimento de ser el primer partido de Santiago Ascacibar frente al León ya con la camiseta azul y oro.
Sin embargo, existe una cuestión más a tener en cuenta. Y es que el enfrentamiento no tendrá lugar ni en el Jorge Luis Hirschi ni en el Alberto J. Armando. El mismo se jugará en el Tomás Adolfo Ducó de Huracán. Es decir, pese a la localía del Xeneize, será en terreno neutral, algo que ya se ha dado en varias oportunidades en la historia que une al León y a Boca, con resultados dispares y un recuerdo único y emocionante para los platenses.

Lógicamente el de más impacto para el Albirrojo se dio en 2006, con aquel desempate del Torneo Apertura en Vélez. Ese 13 de diciembre, muy recordado por Pincha, representó una nueva conquista luego de más de 20 años sin títulos y también la piedra fundacional de la nueva etapa del Club, ya con la vuelta de Juan Sebastián Verón. Ese día, los dirigidos por Diego Simeone superaron 2 a 1 a los de Ricardo Lavolpe, quienes habían comenzado ganando con el gol de Martín Palermo. José Sosa y Mariano Pavone, los encargados de los gritos.
Sin embargo, ese 2-1 está lejos de ser el único. Hace poco tiempo, por Copa Argentina, también debieron verse las caras en terreno neutral. Lo mismo por Copa de la Liga. Ambos episodios en instancia de semifinales y con el Mario Alberto Kempes de Córdoba como recinto; y con igual desenlace: alegría para el lado de Estudiantes y desazón para el de Boca. Uno de ellos en 2023 y el otro hace dos años, en 2024.
El primero enfrentó a los de Eduardo Domínguez con los de Mariano Herrón por la semifinal de la Copa Argentina 2023, la misma que terminaría levantando el Pincha en cancha de Lanús ante Defensa y Justicia semanas después. Esa noche en Córdoba, el León se impuso por 3-2 con goles de Guido Carrillo, Mauro Boselli y Nicolás Figal en contra. En tanto que para el Xeneize, que días antes se había quedado sin Jorge Almirón tras caer en la final de la Copa Libertadores frente a Fluminense, anotó por duplicado Miguel Merentiel.
Un año después, por la Copa de la Liga del 2024, mismo cruce pero con cierre diferente. Estudiantes y Boca empataron 1 a 1 y debieron ir a la definición desde los 12 pasos para meterse en el partido crucial por el título. Merentiel abrió el marcador para los de Diego Martínez, mientras que Edwuin Cetré igualó para los del Barba. Ya en la definición, Matías Mansilla se erigió como figura para que luego Mauro Méndez abrochara el triunfo.
Independientemente de los tres antecedentes mencionados, hay varios otros, muchos en cancha de Independiente. Por ejemplo, en 1992 se enfrentaron allí por la Supercopa, con victoria del Pincha por 1-0. En abril del ´93, por el Clausura de ese año, la cancha del Rojo los recibió nuevamente para una igualdad sin goles. En diciembre de 1995, y en lo que sería el último encuentro de Alberto Márcico con la camiseta de Boca, Estudiantes hizo de local en Avellaneda y se impuso 2-1. En tanto que dos años después hubo otro empate sin goles.
A priori, los cruces previos en sede neutral parecen favorecer a un León que buscará respetar dicha racha, pero ahora en cancha de Huracán. De un lado, el Cacique y los suyos, dentro de un agosto muy complejo, mes en el cual definirán cómo sigue su 2026. Del otro, los del Vasco, con la posibilidad de que Ascacibar esté desde arranque y la necesidad de cambiar la cara. Mucho historia y mucho condimento para un enfrentamiento que desde hace días se palpita desde ambos bandos.

