Estudiantes fue de menos a más. Los primeros minutos en UNO se sintieron como una continuidad de lo que dejó el encuentro con Platense en Florencio Varela. El juego del equipo se vio afectado por las imprecisiones y Gimnasia de Mendoza fue el más claro de los dos, generando más de una chance para abrir el marcador.
Y aunque la salida de Ezequiel Piovi por lesión pareció desacomodar aún más al León, con el correr de los minutos fue creciendo, adelantó las líneas y hasta terminó mejor plantado los primeros 45 minutos. No llegó a jugar bien, pero sí mejoró su imagen y sembró las bases de lo que sería el complemento.
El Pincha salió a jugar la segunda mitad como se esperaba que inicie el partido, teniendo en cuenta su importancia para los playoffs del torneo Clausura, y se llevó puesto al conjunto de Darío Franco. El partido cambió por completo, el Pincha dominó y jugó todo el tiempo en campo rival.

Así, generó una y otra jugada clara de gol que increíblemente no logró concretar. Tobio Burgos, Cetré y hasta González Pirez desperdiciaron chances clarísimas de frente a Rigamonti, que sostuvo su arco en cero hasta que ingresó Carrillo. El goleador cambió el ataque del Pincha y con pocos minutos en cancha generó el penal que derivó en el gol de Cetré.
El Pincha destrabó el partido, UNO se vino abajo y el empuje lo llevó al equipo a terminar el encuentro muy comprometido, metiendo en cada dividida y convirtiendo dos goles más. Dos ataques letales y contundentes que finalizó el Sanjua Pérez, convirtiendo un triunfo casi agónico en una goleada contundente.
De esta manera, Estudiantes se sacó la espina de la final perdida ante Central y de la eliminación por Copa Argentina. Sumó tres puntos fundamentales para mantenerse expectante en los playoffs, para seguir metido en zona de Copas 2027 y para comenzar a ganar confianza de cara a las semifinales de la Copa Libertadores.


