Todo apuntaba a que, luego del gol de penal de Cetré, Estudiantes iba a tener que sufrir para los últimos minutos defendiendo la ventaja ante un equipo que, perdido por perdido, iba a salir a buscar el empate. Pero en ese momento apareció Fabricio Pérez para quitarle todo tipo de dramatismo al final y liquidar la historia con dos golazos.
Primero metió una corrida inolvidable partiendo desde su campo. Aprovechó un error defensivo y fue de área a área para definir fuerte y preciso ante la salida de Rigamonti. Minutos más tarde, le puso el broche de oro a una gran jugada del equipo y transformó el triunfo en goleada. Un ingreso goleador y letal.
De esta manera, Pérez llegó a su séptimo gol en el club en 56 partidos disputados en Primera División. En lo que va de la temporada marcó sus primeros dos tantos en el Clausura y registró otros tres en el Apertura. Volvió a convertir luego de casi seis meses, en el triunfo 2-1 ante Unión en abril de este año. Un futbolista que, en el recambio y con confianza, puede ser clave para el plantel.


