Enorme victoria de Estudiantes en el Monumental. Pisó fuerte de entrada yéndolo a buscar, se cerró bien en el fondo cuando tuvo que hacerlo, batalló hasta el final y aguantó la ventaja. Si bien River tuvo sus momentos de dominio, el Pincha no pasó sobresaltos y fue el verdadero controlador del partido.
Los primeros minutos del equipo de Eduardo Domínguez tomaron por sorpresa a todo River. Fue al frente, fue arrollador y consiguió la ventaja inicial, la que valió tres puntos valiosísimos en condición de visitante y en una cancha siempre complicada.
A pesar de que supo defender y cuidar el resultado, nunca se refugió ni se replegó en el fondo, y menos con el hombre de más por la expulsión de Enzo Pérez en el local. El equipo del Muñeco, por la necesidad y la localía, lo buscó de todas las maneras posibles hasta el último minuto, pero no lo logró penetrar una defensa bien parada y ordenada.

Sobre el final, Estudiantes tuvo premio. Porque nunca resignó el ataque, ni la contra. Porque los cambios que dispuso el Barba no metieron al equipo en el fondo y porque, en definitiva, fue mejor. El Ruso Ascacibar llegó una vez más al área rival y liquidó el pleito en el Monumental.
Tres puntos que le devuelven la punta de la Zona A y que ratifican el buen presente del equipo, que continúa invicto y que consiguió su primera victoria en condición de visitante. Una noche de sábado redonda para el Pincha, que aprobó con creces una verdadera prueba de fuego en esta fecha Interzonal del Torneo Apertura. Le quitó el invito a un candidato y sueña a lo grande.

