Los ojos de los hinchas de Estudiantes estuvieron depositados en lo que podía darle Alemán al equipo en la tarde de ayer. Mucho se había hablado en la semana de su presencia, esperando que sea clave como en el cotejo de la primera fecha ante Arsenal.
En dicho encuentro había ingresado desde el banco de los suplentes y había marcado el gol con el que el equipo terminó ganando el cotejo ante el elenco de Sarandí que le había complicado la vida al Pincha.
Ayer jugó los 90 minutos pero nunca logró en clara posición frente al arquero. Luego de quedar en desventaja tras el gol de Marques, fue el único que intentó pero con un remate que terminó saliendo desviado.
Es una de las caras nuevas a la cual todavía le falta aclimatarse al equipo y también al fútbol argentino. Será trabajo de Gustavo Matosas ubicarlo de la mejor manera para que logre marcar la diferencia que tanto hizo jugando en Barcelona de Guayaquil.

