La Selección Argentina hizo lo que tenía que hacer. El equipo de Lionel Scaloni pisó fuerte en su estreno en el Mundial 2026 y venció 3 a 0 a Argelia en Kansas para así sumar sus primeras tres unidades dentro del Grupo J. Con un Lionel Messi pletórico, autor de los tres festejos, la Albiceleste dio el primer paso en la defensa del título y dejó en claro que tanto el capitán como el campeón del mundo quieren repetir lo hecho en Qatar 2022. Sin embargo, el seleccionado debió apelar a su talento para abrir el encuentro.
Iban algo más de 15 minutos de un partido inicial complejo, en el que ya le había anulado un gol al futbolista del Inter Miami. Lo propio también para con el conjunto africano, que parecía repetir la misma historia que Arabia Saudita cuatro años atrás. No obstante, Messi hizo gala de jerarquía y, tras una gran pase filtrado de Rodrigo De Paul, hizo inerte la estirada del arquero Luca Zidane, hijo del mítico volante francés.
Todo el estadio deliró al compás del rosarino, quien hizo levantar a todo el mundo de sus asientos para un grito que estuvo contenido por un cuarto de hora. Los miles y miles de espectadores lo vivieron con la euforia lógica, anticipándose incluso a un remate que se sabía tenía destino de red. Pero nadie siguió la jugada tan cerca como el polaco Szymon Marciniak, árbitro del cotejo. De hecho, desde la visión del juez, se disfruta incluso más la acción.
El video del punto de vista del colegiado, el cual se dio a conocer minutos después, rápidamente se volvió viral y se llenó de interacciones destacando lo hecho por el “10”. Como un protagonista más, se puede observar la mirada primero puesta en la pelota, que le llega a Messi desde los pies de De Paul, y luego en la acción del zurdo. Cinco toques hasta acomadarla para su pierna más hábil, cruzar el disparo y salir a festejar. Impresionante registro.

