Si bien Estudiantes ya había mostrado su superioridad ante Cusco y atacaba más y mejor a su rival, no encontraba la precisión final para llegar con claridad y marcar la ventaja inicial. Pero de ello se encargó el equipo del Chano Orfila, que cometió un insólito error defensivo y le sirvió el gol a Facundo Farías.
La pelota llegó al área llovida luego de un centro lejano de González Pirez. Parecía que el arquero tenía todo controlado, pero se molestó con Fuentes, uno de los centrales, y se le escurrió la pelota de las manos. Así, la Joya no tuvo más que acomodarse con la pierna izquierda y definir desde el punto penal con la derecha, sin arquero ni resistencia alguna.
De esta manera, Farías, a quien se le recriminaba la falta de gol, llegó a su segundo tanto en Estudiantes en su 40º partido en el club. Por supuesto, el primero en Copa Libertadores. Anteriormente había marcado por los 32avos de final de la Copa Argentina ante Ituzaingó.

