Tras el impacto que causó la noticia de su muerte a los 63 años a causa de un infarto, el mundo se muestra consternado al saber que quien tocó el cielo con las manos con la camiseta de su Selección y tras haber jugado en la Bundesliga, La Liga y la Serie A, terminó ahogado por las deudas y quebrado económica y emocionalmente.
Los duros días del alemán verdugo de Argentina: del gol en la final a la oferta para limpiar inodoros
Brehme inició su carrera en Barmbeck Uhlenhorst de Hamburgo, pasó al Kaiserslautern y tras cinco años llegó, en 1986, al poderoso Bayern Munich jugó en Inter de Italia y en Real Zaragoza y además disputó tres mundiales donde fue campeón en uno (1990) y subcampeón en otro (1986) sin embargo, su infierno personal hizo que todo lo ganado se le escurra de las manos.
En ese escenario de caos, quien había estado dos veces en las máximas citas del mundo del fútbol terminó escuchando ofertas de trabajo que no hubiese imaginado nadie. “Nosotros estamos dispuestos a emplear a Andreas como ayudante en nuestra firma de limpieza de canalizaciones. Allí él se enterará lo que es trabajar de verdad haciendo el aseo de los sanitarios e inodoros. Eso le servirá para enterarse de cómo es la vida y mejorar su imagen. Eso sí es ayudar a Brehme”, expresó públicamente el exfutbolista Oliver Straube quien le ofreció ese trabajo para ayudarlo.
En sus redes sociales, el exdefensor solía postear fotos inéditas de los partidos disputados, sobre todo con la camiseta de Alemania. En varias oportunidades incluso recordó a Diego Maradona. Con la frase “It’s mine” (es mía, en inglés), Brehme publicó en 2021 una imagen en la que parecía estar disputándose la pelota con el 10 argentino en un momento descontracturado.




