Cuando Alexis Castro marcó el primer gol ante Aldosivi segundos después de que se cumpliera el cuarto de hora de partido, el volante ofensivo de Estudiantes no imaginó que su tardecita en Florencio Varela terminaría como concluyó: con una influencia directa en la eliminación por penales de su equipo en la Copa Argentina. Fallando uno de los dos remates que precipitaron la derrota.
De clavarla en un ángulo desde el perímetro con un derechazo de primera post centro de Tiago Palacios, Castro pasó a un chute de bajas calorías en la tanda. Un toque con cara interna a colocar -y anunciado- que un experto como Jorge Carranza controló con facilidad para empezar a encaminar la clasificación de Aldosivi.

Un tiro que dejó en shock a Alexis, quien había completado un buen partido. No sólo por su golazo sino también por su permanente intento de desnivelar en el primer tiempo. Y también por su aporte al momento de la fricción: fue el segundo jugador de Estudiantes que más duelos disputó (11) y el que más ganó (7) en los 90 minutos que estuvo en cancha.
Pero su esfuerzo no alcanzó. Y quizás contagiado por el desgaste realizado -el Pincha se quedó con uno menos por la expulsión de Palacios promediando el segundo tiempo- y por el mal funcionamiento que el equipo de Domínguez tuvo en un complemento chato, al momento de ejecutar las cosas no le salieron al ofensivo de 30 años.
De ese modo, Castro redondeó un semestre en el que tuvo menos rodaje que el esperado (472 minutos divididos en 11 partidos) y en el que anotó dos goles (el anterior había sido contra River en el Monumental).

