No fue un hecho más. La suspensión del partido de Independiente Medellín ante Flamengo por los disturbios que generaron los hinchas locales se suma a una lista de precedentes que fueron castigados con dureza por la Conmebol. Y aunque no se haya registrado enfrentamientos graves ni heridos de consideración en los incidentes que se dieron este jueves por la noche en el Atanasio Girardot, lo que complica la situación es que fueron premeditados. Sí, la parcialidad local buscó lo que logró: que no se jugara el partido, debido al repudio por la crisis institucional y futbolística del club. Y eso es claramente una conducta antideportiva que tiene sus consecuencias.
Pero la cuestión es que este expediente que ahora se abrió y que tiene pendiente al Fla, a Estudiantes y también a Cusco, los otros integrantes del Grupa A, cuenta con un antecedente reciente, que tuvo una sentencia concreta. El episodio se asemeja a la suspensión del partido entre Colo Colo y Fortaleza por la Copa Libertadores del año pasado, cuando el público local invadió la cancha a los 73 minutos tras la muerte de dos hinchas en las afueras del estadio, por el accionar policial.

Ante esa situación, que también se dio en fase de grupos, la Comisión Disciplinaria de la Conmebol tuvo un fallo contunden, conforme al artículo 24.2 del Código Disciplinario de la CSF: le dio por perdido el encuentro a Colo Colo por 3 a 0 (iba 0 a 0 al momento de la suspensión) y además sancionó al club chileno con cinco partidos a puertas cerradas en condición de local y la prohibición para concurrir de visitante por otros cinco encuentros. Además de una multa económica de 80 mil dólares.

Esa sanción hizo que Colo Colo quedara luego eliminado hasta de la Sudamericana, ya que terminó en el cuarto puesto del Grupo E detrás de Racing, Fortaleza y Bucaramanga, que sacó provecho del descuento de puntos que sufrió el Cacique.
Si se repite, Fla clasificado y Estudiantes mejor parado
Si la Conmebol toma ese precedente para sancionar al DIM, y le da el partido por perdido, el Fla quedaría inmediatamente clasificado, ya que alcanzaría los 10 puntos. Y Estudiantes seguiría dos puntos por encima del DIM, que en las dos últimas jugará de visitante: primero irá a la altura de Cusco, que ahora incluso tendría chances de pelearle el tercer puesto para ir a la Sudamericana y luego cerrará justamente en UNO.
Esta situación dejaría al Pincha mejor parado porque una victoria del DIM en este encuentro suspendido con Flamengo lo hubiera dejado abajo de los colombianos y encima con la peligrosa visita al Maracaná en la próxima fecha. A tal punto era (o sigue siendo, a la espera del fallo) complicada la situación que si Independiente Medellín le ganaban al Fla y también a Cusco en la altura y el Pincha perdía contra el campeón de América, los del Cacique se hubieran quedado afuera de la Libertadores.
El otro caso: Independiente
El otro antecedente reciente de un partido de Copa cancelado se dio entre Independiente y la U de Chile, por los octavos de final de la Sudamericana 2025. Y el Rojo terminó siendo descalificado de la competencia. Es cierto, aquellos fueron gravísimos incidentes entre ambas hinchadas y la Policía, algo que en Medellín no ocurrió. Y además, era una definición mano a mano, en la que no había más equipos involucrados como sucede en este caso por la instancia que se está disputando (fase de grupos).

En Medellín no hubo enfrentamientos, sino una protesta de los hinchas locales por la crisis que vive el club. Pero en definitiva, no deja de ser un hecho de suma gravedad suspender un partido por incidentes. Y seguramente, de mínima, el castigo será durísimo en lo económico y y hay que ver qué impacto tiene en lo deportivo. Podría ir desde la pérdida de los puntos en disputa a una posible eliminación.

