Mientras Estudiantes empieza a sacar cuentas en el Grupo de la Copa Libertadores, en Medellín el foco dejó de estar sólo en la pelota. El DIM, rival directo del Pincha en la pelea por los octavos de final y adversario en la última fecha del 26 de mayo, atraviesa una fuerte crisis institucional luego de la salida de Raúl Giraldo como representante legal del club.
La decisión llegó después de un episodio que generó un enorme escándalo en Colombia. Tras la derrota ante Águilas Doradas y la eliminación en la Liga BetPlay, Giraldo -el máximo accionista del Medellín desde 2013- protagonizó un fuerte cruce con los hinchas en el Atanasio Girardot.
En medio de los insultos y reclamos por el presente deportivo, el empresario respondió con gestos desafiantes hacia la tribuna, incluso exhibiendo billetes y levantando el puño mientras se retiraba hacia el vestuario.
La reacción cayó pésimo entre los fanáticos del Poderoso, que ya venían cuestionando la conducción del club. El clima explotó rápidamente en redes sociales y también dentro del estadio, donde los hinchas cantaron contra la dirigencia y apuntaron directamente a Giraldo.
La repercusión fue tan fuerte que el propio accionista publicó un video pidiendo disculpas públicas. Allí reconoció su “mal comportamiento” y anunció que daba “un paso al costado” para descomprimir la situación institucional.
Sin embargo, la salida tiene matices importantes. Giraldo renunció únicamente a la representación legal del Independiente Medellín, pero seguirá siendo el máximo accionista y, por lo tanto, mantendrá poder político y económico dentro de la institución.
Toda esta tormenta ocurre en un momento extremadamente delicado para el DIM. Este jueves enfrenta a Flamengo en un partido clave de Copa Libertadores que seguirá muy de cerca Estudiantes tras el 1-1 ante Cusco FC.

