El aporte de Guido Marcelo Carrillo en el funcionamiento de Estudiantes de La Plata es indudable, aunque en el último tiempo no ha tenido la posibilidad de encontrarse tanto con la red, en parte por dilapidar algunas ocasiones claras, pero también por las pocas chances que le generan sus compañeros.
Más allá de lo estrictamente futbolístico, el artillero de Magdalena viene también buscando adjudicarse un récord personal, ya que está a tres tantos de poder alcanzar la marca de Juan Ramón Verón y Mauro Boselli, que con 13 conquistas, son los máximos goleadores del club en la Copa Libertadores de América.
Al actual goleador del León se le dio una particularidad negativa, ya que cuando muchos pensaban que tenía 11 goles en la competencia, la Confederación Sudamericana de Fútbol no le concedió el grito sagrado en la ida de los cuartos de final ante Flamengo en el Maracaná, sino que le dieron en contra a Léo Pereira.
La Conmebol no le otorga este tanto a Carrillo debido a que el balón, sin el roce en el futbolista del Fla, no hubiera ingresado al arco defendido por el arquero Agustín Rossi. Así las cosas, el atacante debe mascar bronca y tener que encontrarse una vez más con la red para poder llegar a una cifra histórica en su cuenta personal.
Por último, otro elemento llamativo de la participación goleadora del punta con Estudiantes tiene que ver con los pocos goles que ha marcado en los encuentros que jugó la institución por la Libertadores. En estos tres años solo pudo convertir en tres ocasiones sobre 14 partidos jugados, poco fuego para un hombre necesario en los últimos metros.
Un 2026 donde los números no acompañan
De los 16 partidos que jugó el León en el año, Carrillo solamente pudo marcar en dos ocasiones, ante Ituzaingó por Copa Argentina y frente a Deportivo Riestra en UNO. Además, el de Magdalena fue parte en 12 juegos, sumando 947′, nada mal en su presencia en campo, pero con poca cuota goleadora, un aspecto a corregir.


